El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha reclamado un mandato “claro” y “fuerte” que le permita recuperar “el respeto” y “el rumbo” en España y afrontar la “reconstrucción nacional que el país necesita”. “Para mí gobernar nunca ha sido una broma”, ha afirmado.
“Pido un mandato claro para hacer posible la reconstrucción nacional que el país necesita. Un mandato fuerte para hacer todo lo que tenemos que hacer y para hacerlo cuanto antes. Un mandato para recuperar el rumbo, afrontar los problemas y poner a España en marcha”, ha señalado este martes Feijóo durante su intervención en los Desayunos Informativos de Europa Press.
El dirigente del PP ha reconocido que aspira a un mandato “claro” como el que lograron en su día Felipe González, José María Aznar o Mariano Rajoy, con un grupo parlamentario sólido que le respalde y le evite vivir en una “componenda permanente”, de forma que pueda cerrar acuerdos y adoptar decisiones desde el inicio de la legislatura.
Ha descrito ese mandato “claro” como aquel en el que existe una “sintonía” para hacer las cosas “bien” y “pronto”. Según ha subrayado, su objetivo no es limitarse a “llegar al Gobierno y hacer ajustes”, sino “devolver el respeto al Estado de Derecho y a la independencia de las instituciones”.
“Acabar con la corrupción” y “valorar el esfuerzo”
Feijóo ha detallado su “hoja de ruta” de campaña, articulada en tres grandes compromisos. El primero pasa por garantizar “la decencia” en la vida pública para “acabar con la plaga de la corrupción”. “La política es una responsabilidad, no un privilegio, por lo que quien no sienta este peso no debería ejercerla”, ha recalcado.
En esta línea, ha sostenido que, tras una tragedia, “hay que asumir responsabilidades”, ya que, si no se hace, se lanza el mensaje “devastador” de que “en España puede fallar todo sin que responda nadie”. “En un país no todo puede leerse desde el interés partidista”, ha criticado.
Su segundo gran compromiso consiste en que España vuelva a “funcionar”. Ha lamentado que, en sus palabras, “Sánchez no sabe dirigir una nación y Puente no sabe ser ministro”: “Quiero ganar para gobernar, quiero gobernar para tomar decisiones y quiero tomar decisiones para solucionar problemas”.
En tercer lugar, se propone asegurar que el esfuerzo ciudadano “vuelva a merecer la pena”, denunciando que “a los españoles se les ha pedido más que nunca y han recibido menos”: “Más impuestos, más dificultades, más burocracia, más incertidumbre y menos oportunidades”, ha enumerado.
“Mi compromiso es claro. Que quien se esfuerza pueda progresar, que una persona que trabaja pueda formar una familia, que un joven pueda emanciparse, que quien emprende encuentre un país que no le ponga obstáculos constantemente, que quien crea empleo tenga un marco estable y que quien cumple con sus obligaciones no sienta que siempre es el último de la fila”, ha reivindicado.
En este contexto, ha reiterado su promesa de “revisar las subidas fiscales de estos años”, de “bajar impuestos” y de procurar que “cada euro que se le pida a los ciudadanos se traduzca en mejores servicios, en mejores oportunidades y en un Estado que cumpla con sus obligaciones”. Ha advertido, además, de que el 29 de noviembre se decide entre “aceptar el deterioro como algo inevitable” o “emprender la reconstrucción nacional”.
“Pedro Sánchez ha sido el error”
“España no necesita más ruido, necesita rumbo; no necesita más personalismo, necesita un proyecto compartido; no necesita un gobierno preocupado por sobrevivir, necesita un gobierno dispuesto a servir. Eso es lo que está en juego el próximo 29 de noviembre. No estamos ante una simple alternancia política, estamos ante la decisión más trascendental de los últimos 50 años”, ha sentenciado.
El líder del PP ha insistido en que el país “no necesita un Gobierno que solo se haga eco de su hartazgo, sino uno que le garantice un rumbo mejor”. “Es la hora de la rectificación”, ha defendido, instando a “convertir la decadencia en una decisión democrática de cambio”.
“Pedro Sánchez ha sido el error y las naciones con instinto de supervivencia no persisten en los errores, los corrigen. El dilema que afronta España el próximo domingo 29 no es simplemente si un partido sustituye a otro, es si somos capaces de reconocer que esta forma de ejercer el poder ha llegado a su límite y de corregir el rumbo antes de destruir el país por completo”, ha concluido.