El Rey Felipe VI ha instado a “mantener viva la llama” de Iberoamérica, celebrando los logros de la XXX Cumbre que ha tenido lugar en Madrid y reafirmando su confianza en que la región seguirá avanzando en su “cohesión y concertación política” en favor de sus ciudadanos.
El monarca ha presidido en el Palacio de El Pardo la ceremonia de entrega del Premio Fórum Europa 2026, concedido por Nueva Economía Fórum a la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) y, en particular, a quienes han encabezado esta institución: Enrique Iglesias (2005-2014, ausente por motivos personales), Rebeca Grynspan (2014-2021) y Andrés Allamand.
Felipe VI ha resaltado que la SEGIB constituye “la médula espinal” del sistema de cumbres y, al mismo tiempo, “una apuesta constante y decidida por nuestro futuro: no por lo que Iberoamérica es sino por lo que puede llegar a ser”.
La labor que desempeña la Secretaría, ha continuado, “alumbra la convicción de que podemos alcanzar cotas aún mayor de cohesión y de concertación política”. “Podemos tener aún más voz en los grandes temas globales, como corresponde a nuestra población, nuestros recursos y nuestra riqueza cultural”, ha afirmado.
En suma, “podemos lograr más Iberoamérica”, ha enfatizado el Rey, convencido de que “esa plenitud de nuestro espacio compartido es la que este tiempo y este mundo necesitan”.
Felipe VI ha asegurado sentirse identificado con quienes han estado al frente de la SEGIB, al compartir con ellos “el fervor de Iberoamérica”. “Yo reconozco ese entusiasmo porque es también el mío y estoy cada día más orgulloso de lo que es y significa”.
Asimismo, ha recordado que “Iberoamérica no es una identidad estática ni adquirida”, subrayando por ello la importancia de mantener vivo ese espíritu. “Debemos aprender a ser iberoamericanos y cuanto más avancemos en se aprendizaje más conscientes seremos de todo lo que aún ignoramos”, ha remarcado.
No obstante, ha reconocido que “compartir el fervor de Iberoamérica nos lleva también a ser muy conscientes de lo que cuesta, en tiempos como los actuales, mantener viva esa llama”.
Aun así, ha destacado que en la cumbre celebrada este miércoles y jueves en Madrid “lo hemos vuelto a lograr”, poniendo en valor que se han alcanzado “consensos en temas que tendrán repercusión directa en nuestra ciudadanía, desde el reconocimiento de títulos académicos hasta el tratamiento del cuidado como un derecho, desde la respuesta coordinada ante catástrofes naturales a un nuevo diseño estratégico de nuestra cooperación”.
Una vez “apagados los focos de la cumbre”, ha señalado el Rey, será en buena medida responsabilidad de la SEGIB continuar impulsando los “acuerdos e instrumentos”.
De “la labor callada” de su equipo, ha enfatizado, “se beneficia todo el sistema, en particular los países que desempeñan la secretaría pro témpore”, función que actualmente ejerce Honduras, sede de la próxima cumbre en 2028. “Trabajemos todos, a partir de hoy, para que sea un paso adelante, un nuevo éxito del consenso”, ha concluido.
Los premiados reivindican el valor de la Comunidad Iberoamericana
Enrique Iglesias, que ha intervenido mediante un mensaje de vídeo, ha destacado que “Hispanoamérica siempre ha tenido un gran respeto por su pasado, por las cosas buenas y malas que pasaron, pero sobre todo por una que son los dos: Todo ese período es nuestra identidad, con valores compartidos, que todos queremos seguir compartiendo”.
Al mismo tiempo, ha recordado que, si bien hubo un “pasado importante de colaboración entre España y los países de América Latina”, “el futuro debe ser aún mejor, porque las cosas van a ir cambiando en un sentido que nos van a permitir fortalecer nuestras relaciones” en distintos ámbitos, y en el que “la lengua será el instrumento fundamental para hacerlo.
Por su parte, Grynspan, una de las aspirantes a convertirse en la próxima secretaria general de la ONU, ha subrayado que la Comunidad Iberoamericana es, “ante todo, una elección”. “Iberoamérica es una forma de globalización, universal sin ser uniforme, donde cada uno se expresa a su manera, pero todos nos entendemos”, ha defendido la costarricense, insistiendo en que “Iberoamérica no es un invento, es el producto de una historia compartida”.
Finalmente, Allamand ha afirmado que “Iberoamérica está en un momento estelar” en un “mundo convulso, lleno de incertidumbres y en el que surgen amenazas de distintos lados”. “En ese ambiente de incertidumbre la Comunidad Iberoamericana brilla con luz propia y brilla con luz propia porque es la antípoda de algunas fuerzas incorrectas que están pretendiendo redibujar el orden internacional”, ha recalcado.
En su opinión, “el orden mundial no se puede constituir a partir de la primacía individual de los países y los estados porque hay un interés colectivo. Y la paz no se construye a partir de la fuerza. La paz se construye a partir de la fuerza. La paz se construye a partir del diálogo, a partir de la armonía”, ha esgrimido el exministro chileno.
Frente a ello, ha resaltado que “la Comunidad Iberoamericana funciona con otra lógica, no con la de la dominación, sino con la de la cooperación”. “Funciona con la lógica de que la conversación, el diálogo, debe prevalecer respecto de la fuerza”, ha añadido, “y siempre con el foco en servir a la gente, en servir a nuestros ciudadanos”.
Al acto han acudido, entre otras autoridades, la vicepresidenta segunda, Teresa Aagesen, así como los presidentes del Senado, Pedro Rollán, del Tribunal Constitucional, Cándido Conde-Pumpido, y del Consejo General del Poder Judicial, Teresa Peramato.