El Gobierno ha mostrado su rechazo a la decisión del juzgado que investiga a Begoña Gómez, esposa del presidente Pedro Sánchez, de impedirle desplazarse a la cumbre de la OTAN que arranca este martes en Ankara (Turquía), una resolución que en Moncloa consideran “incomprensible”.
Debido a que el juez instructor del caso contra Gómez, Juan Carlos Peinado, ya se encuentra de vacaciones, la decisión ha recaído en el magistrado sustituto, Antonio Viejo, quien ha estimado solo en parte la solicitud presentada por la defensa de Gómez.
El juez autoriza a Gómez a viajar al Reino Unido para asistir a la graduación de una de sus hijas, pero le niega el desplazamiento a la cita de la Alianza Atlántica, después de que Peinado le retirase el pasaporte como medida cautelar al apreciar riesgo de fuga.
En un auto difundido este lunes por la tarde, el magistrado Viejo argumenta que “Turquía no pertenece al espacio de libertad, seguridad y justicia de la Unión Europea, en el que la cooperación policial y judicial en asuntos penales se ve facilitada por su estructura institucional”.
El juez subraya además que la presencia de Gómez en Ankara responde únicamente a motivos de “cortesía institucional internacional” y que no desempeña una “intervención activa” en la cumbre. Estas razones no han satisfecho a la Presidencia del Gobierno, donde se cuestiona abiertamente la decisión judicial.