La ministra de Defensa, Margarita Robles, tiene previsto presidir este viernes un acto de imposición de distinciones a miembros del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), en plena resaca de la polémica generada por los avisos sobre el salto masivo de inmigrantes procedentes de Marruecos a Ceuta a finales de julio, según figura en la agenda oficial del Ministerio.
Robles ha respaldado de forma constante el trabajo de los servicios de inteligencia durante la crisis de Ceuta y se mantuvo como la única integrante del Ejecutivo que sostuvo que sí se produjeron avisos previos sobre el salto, en contraste con las manifestaciones del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y de otros seis miembros del Gabinete que negaron la existencia de tales informes.
Tras la desclasificación de la documentación relativa a los hechos ocurridos en la ciudad autónoma, se constató que el CNI trasladó información a la Delegación del Gobierno en Ceuta y a la Guardia Civil mediante mensajes de WhatsApp. Sin embargo, desde Moncloa insistieron en que esos comunicados no podían considerarse alertas “formales” y reprocharon a los servicios de inteligencia no haber elevado la advertencia cuando era “su competencia y responsabilidad”.
El propio CNI reconoció, a través de unas fuentes difundidas por la Presidencia del Gobierno, que “no anticipó la magnitud” de lo sucedido, mientras Robles se situó junto al organismo al recalcar que el episodio fue “imprevisible”. En su intento de dar por cerrada la controversia, la ministra abrió la puerta a la autocrítica al subrayar que “todo se puede hacer mejor”.