La ministra de Defensa, Margarita Robles, se ha desplazado este viernes a la sede del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), donde ha hecho entrega de diversas distinciones a miembros del organismo, en un contexto marcado por la polémica generada por los avisos sobre el salto masivo de inmigrantes procedentes de Marruecos a Ceuta a finales de julio.
Defensa ha distribuido una fotografía del encuentro en la que se ve a Robles junto a la directora del CNI, Esperanza Casteleiro, y su “número dos”, Luis García Terán, subrayando que la reunión se ha celebrado “en el marco de los encuentros habituales” que la ministra mantiene con el personal del centro de inteligencia.
Durante toda la crisis en Ceuta, la titular de Defensa ha respaldado públicamente el trabajo de los servicios de inteligencia, llegando a ser la única integrante del Gobierno que sostuvo que sí existieron avisos previos al salto, en contraste con las manifestaciones del presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y de varios miembros más del Consejo de Ministros, que negaron la existencia de tales informes.
La posterior desclasificación de documentación vinculada a los hechos en la ciudad autónoma reveló que el CNI trasladó avisos a la Delegación del Gobierno en Ceuta y a la Guardia Civil mediante mensajes de WhatsApp, mientras que desde Moncloa se insistió en que esos comunicados no constituían alertas “formales”, reprochando al servicio de inteligencia no haber elevado la advertencia cuando era “su competencia y responsabilidad”.
Por su parte, el CNI reconoció a través de unas fuentes difundidas por Moncloa que “no anticipó la magnitud” de lo sucedido y Robles se situó del lado del organismo al recalcar que el episodio fue “imprevisible”. En un intento de dar por cerrada la controversia, la ministra abrió la puerta a la autocrítica al señalar que “todo se puede hacer mejor”.