Un programa domiciliario de seis semanas de entrenamiento en “biofeedback” de la variabilidad de la frecuencia cardíaca, realizado mediante una aplicación móvil y un sensor portátil, consigue reducir el estrés percibido y genera cambios objetivos en la actividad cerebral de quienes lo completan.
Esta es la principal conclusión del trabajo presentado por el investigador Francisco Manuel Ocaña, profesor del Departamento de Psicología Experimental de la Universidad de Sevilla y asesor científico-técnico de Avannza Psicólogos, durante el VI International Congress of Psychobiology celebrado en la Facultad de Psicología de la Universidad de Sevilla.
En este congreso, Ocaña ha dado a conocer los resultados más recientes del proyecto de investigación “BIMSTRESS”, orientado al diseño de intervenciones basadas en neurociencia para prevenir el estrés y favorecer la salud mental.
Las personas que finalizaron el programa mostraron una disminución significativa del estrés percibido y de los síntomas psicosomáticos, además de una regulación más eficiente del sistema nervioso autónomo y una mejora en el rendimiento cognitivo. El resultado más llamativo, según el equipo de investigación, procede del análisis mediante electroencefalografía cuantitativa (qEEG), que evidenció que el entrenamiento promueve una reorganización de la actividad cortical.
Los registros indican una reducción de la hiperactivación en áreas concretas del cerebro y una redistribución de los patrones vinculados con la regulación emocional, la atención y el control cognitivo.
“Lo interesante de este trabajo es que la mejora subjetiva que refieren los participantes va acompañada de cambios fisiológicos medibles tanto en el corazón como en el cerebro. Eso refuerza la idea de que las intervenciones basadas en 'biofeedback' no son solo una cuestión de percepción, sino que producen adaptaciones funcionales objetivables”, ha explicado Ocaña.
Desde Avannza Psicólogos subrayan que el estudio presenta una característica diferencial respecto a otras investigaciones similares: se ha llevado a cabo con la misma aplicación móvil y el mismo sensor Polar H10 que el centro utiliza actualmente en sus programas de neuroterapia.
Gracias a ello, las personas atendidas en el centro pueden continuar el entrenamiento desde casa empleando una tecnología que ya cuenta con validación científica. “El proyecto se sitúa así como un caso de transferencia directa entre la investigación universitaria y la práctica clínica”, finaliza Avannza Psicólogos.