El director general de SIGRE, Miguel Vega, ha subrayado la relevancia de los farmacéuticos dentro del sistema sanitario, al reconocer y resaltar “no solo su contribución al cuidado de la salud de las personas, sino también a la protección del medio ambiente” desde los distintos ámbitos en los que desarrollan su labor.
“SIGRE se suma a la felicitación a todos los profesionales farmacéuticos”, ha señalado con motivo de la celebración este viernes, 25 de septiembre, del Día Mundial del Farmacéutico. Ha recordado que este profesional sanitario interviene en numerosas fases vinculadas al medicamento y que, desde todas ellas, aporta conocimiento y experiencia para mejorar la salud y la calidad de vida de la ciudadanía.
Tras incidir en la participación de estos profesionales a lo largo de todo el ciclo del fármaco —investigación y desarrollo, fabricación y distribución, dispensación y uso, farmacia hospitalaria, análisis clínicos, salud pública, Administración y docencia—, ha profundizado en su implicación con el cuidado del entorno.
En este sentido, ha resaltado la implantación de criterios de ecodiseño en los envases, la mejora de los procesos productivos y logísticos, la promoción del uso adecuado de los medicamentos y la labor de sensibilización sobre la gestión correcta de sus residuos. Estas actuaciones ayudan a disminuir la huella ambiental asociada al medicamento y se enmarcan en el enfoque 'One Health' (Una Sola Salud), que pone de manifiesto el vínculo directo entre la salud humana y la del planeta.
COLABORACIÓN CON INDUSTRIA, DISTRIBUCIÓN Y FARMACIAS
En este marco, y coincidiendo con el 25.º aniversario de SIGRE “como la mayor alianza medioambiental del sector farmacéutico”, ha destacado que el trabajo conjunto de la industria farmacéutica, la distribución y las oficinas de farmacia ha consolidado un modelo que actúa sobre las diferentes fases del ciclo de vida del medicamento para minimizar su impacto ambiental.
Ha explicado que la industria farmacéutica es clave al incorporar medidas de prevención y ecodiseño que permiten avanzar hacia envases más sostenibles, mientras que la distribución integra en su propia logística la recogida de los residuos que los ciudadanos depositan en los 'Puntos SIGRE', asegurando así su control y trazabilidad y reduciendo el impacto ambiental derivado de su transporte.
“Las farmacias y sus profesionales completan esta cadena de colaboración poniendo a disposición de la ciudadanía los 'Puntos SIGRE' y desarrollando una importante labor de información y sensibilización para promover tanto el uso responsable de los medicamentos como la correcta gestión de sus residuos una vez finalizado el tratamiento”, ha proseguido Vega, quien ha remarcado que este modelo permite abordar la sostenibilidad del medicamento desde una óptica global.