El Tribunal Supremo ha condenado este lunes a Víctor de Aldama a cuatro años y medio de prisión por delitos de organización criminal, cohecho y aprovechamiento de información privilegiada en el conocido como caso Mascarillas, la primera gran pieza judicial derivada del caso Koldo. Sin embargo, el empresario no tendrá que ingresar en prisión al haber apreciado el tribunal el valor de su colaboración para descubrir y acreditar los delitos investigados.
🔴 Aldama declara sentirse "satisfecho" con la sentencia por el 'caso mascarillas': "Espero que con esta sentencia, los demás que vienen detrás colaboren".
— demócrata (@democrata_info) June 22, 2026
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La sentencia considera acreditada la participación de Aldama en la trama de adjudicaciones irregulares de material sanitario durante la pandemia, pero también destaca que sus declaraciones y aportaciones resultaron relevantes para esclarecer los hechos y señalar el funcionamiento de la organización. Esa colaboración ha sido determinante para que el Supremo acuerde la suspensión de la ejecución de la pena de cárcel.
Las condiciones para evitar la prisión
La decisión judicial no supone una absolución ni una reducción de la condena, sino la suspensión de su cumplimiento bajo una serie de condiciones. Aldama deberá mantenerse alejado de cualquier actividad delictiva, presentar informes semestrales sobre sus actividades y cumplir un año de trabajos en beneficio de la comunidad. Si incumple estas obligaciones o vuelve a delinquir, podría perder el beneficio y entrar en prisión.
La Fiscalía Anticorrupción había solicitado inicialmente siete años de prisión para el empresario, mientras que durante el juicio se debatió la posibilidad de aplicar una atenuante más intensa por confesión y colaboración con la Justicia. Finalmente, el Supremo ha optado por una condena de cuatro años y medio y por la suspensión de su ejecución.
Contraste con las condenas de Ábalos y Koldo
La resolución establece penas mucho más severas para los otros principales acusados de la trama. El exministro José Luis Ábalos ha sido condenado a 24 años y tres meses de prisión, mientras que su exasesor Koldo García ha recibido una pena de 19 años y ocho meses. Ambos han sido considerados piezas clave en el entramado de adjudicaciones irregulares y cobro de comisiones investigado por el Supremo.
La sentencia, dictada por unanimidad por la Sala de lo Penal, pone fin al primer gran juicio del caso Koldo y supone un importante respaldo judicial a la estrategia de colaboración seguida por Aldama durante la investigación y el juicio.

