Bomberos, policías nacionales, guardias civiles, agentes de la Policía Local, personal sanitario y otros trabajadores que han permanecido en primera línea durante la crisis migratoria que golpea a Ceuta desde finales de julio se han concentrado este martes en la Plaza de los Reyes para reclamar soluciones ante una coyuntura que consideran insostenible y que, según han alertado, está llevando al límite la capacidad de respuesta de la ciudad.
La protesta ha congregado a cientos de personas en pleno centro, en una cita en la que se han visto numerosas banderas de España y de Ceuta, se han escuchado las sirenas de los vehículos de emergencia y se han coreado consignas dirigidas a exigir una actuación clara por parte de las distintas administraciones.
Antes de que diera comienzo el acto, los asistentes han guardado un minuto de silencio en memoria de las víctimas vinculadas a la crisis. A continuación, se han sucedido los mensajes de respaldo a los profesionales que, durante las últimas semanas, han tenido que hacer frente a las consecuencias de la llegada masiva de migrantes a la ciudad autónoma.
A lo largo de la movilización se han repetido lemas como “Ceuta no se vende, Ceuta se defiende”, “Ceuta es España” o peticiones de dimisión dirigidas al delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez Triano, a quien parte de los presentes ha reprochado una ausencia de respuesta ante la situación que atraviesa la ciudad.
Uno de los instantes más significativos de la concentración se ha producido cuando los bomberos han desplegado desde una autoescala una gran pancarta con el mensaje “Europa, ayuda”, una llamada que ha recibido el respaldo de buena parte de los asistentes y que ha ido acompañada de reclamaciones para que tanto las instituciones nacionales como las comunitarias se impliquen en la búsqueda de soluciones efectivas.
SITUACIÓN EXCEPCIONAL
Durante la lectura del manifiesto, los convocantes han subrayado que Ceuta vive una situación excepcional que está impactando en la seguridad, en el funcionamiento de los servicios públicos y en la convivencia, y han pedido unidad entre la ciudadanía para encarar la crisis.
“Ceuta no puede caer en el caos”, han recalcado los organizadores, que han llamado a la implicación de toda la sociedad ceutí, con independencia de su origen, religión o condición. Al mismo tiempo, han reivindicado que los residentes en la ciudad dispongan de la misma protección y de las mismas garantías que cualquier otro ciudadano español.
El manifiesto ha puesto también el acento en los profesionales que sostienen los servicios esenciales. Policías, guardias civiles, bomberos, personal sanitario, trabajadores sociales y empleados de otros ámbitos han recibido un reconocimiento explícito por el esfuerzo realizado durante las últimas semanas.
Los organizadores han exigido más recursos materiales y humanos, mayor respaldo institucional y seguridad jurídica para estos colectivos, al entender que no se les puede obligar a afrontar escenarios extremos sin los medios adecuados ni el apoyo necesario por parte de las administraciones.