Casa Árabe afronta las horas decisivas para su continuidad en las Escuelas Aguirre de Madrid, el edificio de la calle Alcalá que ocupa desde 2008. A menos de dos días de que expire el plazo concedido por el Ayuntamiento para abandonar el inmueble, alumnos, artistas y defensores de la institución han trasladado la protesta al centro de la capital con el objetivo de que el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, reconsidere la decisión.
La principal movilización será este domingo 30 de agosto a las 19.00 horas en la Puerta del Sol, donde el colectivo Defensoras y Defensores de Casa Árabe ha organizado un "Festival de Resistencia por Casa Árabe". "El objetivo es que nos escuche el alcalde, que rectifique y que se busquen vías de diálogo", explica a El País Marta Tejada, portavoz del colectivo. La reivindicación no pasa únicamente por encontrar otro local: los organizadores reclaman que Casa Árabe permanezca precisamente en las Escuelas Aguirre, donde se ha consolidado durante casi dos décadas como espacio cultural y de diplomacia pública.
Música, poesía y danza para pedir que Casa Árabe se quede
La protesta tendrá formato cultural. Está anunciada la participación de la cantante Linda Alahmad, el músico y laudista James Bitar, la novelista Rima Bali y los poetas Maisoun Shukair, Ley Cobo, Francisco Luque, María Victoria Caro e Hicham Amraoui. También actuarán Samir Elturky y Silvia Romero con darbuka y violín y está prevista una interpretación colectiva de dabke palestino.
El lema de la convocatoria es "Casa Árabe se queda". Los promotores argumentan que una rehabilitación del edificio no debería significar necesariamente la salida definitiva de la institución y proponen explorar fórmulas que permitan ejecutar las obras por fases o cerrar temporalmente determinadas zonas. Es la posición del colectivo convocante, que admite no conocer en detalle las cuentas ni los informes técnicos del inmueble, pero considera que debería abrirse una negociación antes de romper el vínculo entre Casa Árabe y las Escuelas Aguirre.
Por qué el Ayuntamiento quiere recuperar las Escuelas Aguirre
El Ayuntamiento sostiene una posición diferente. El Consistorio anunció el pasado 29 de junio que recuperaría la posesión del inmueble para acometer su rehabilitación y darle posteriormente un nuevo uso municipal. Las Escuelas Aguirre fueron cedidas de forma temporal y gratuita a Casa Árabe en 2008 y el decreto que regulaba aquella cesión contemplaba como causa de resolución cualquier cambio en la composición del consorcio. Según el Ayuntamiento, la salida de la Comunidad de Madrid de Casa Árabe habilitó legalmente la recuperación del edificio.
El Gobierno municipal añade que existen problemas estructurales y necesidades de conservación. Almeida ha responsabilizado además a la anterior dirección, encabezada por Irene Lozano, del deterioro económico y material de la institución, acusaciones formuladas por el alcalde y rechazadas o cuestionadas desde el entorno de Casa Árabe. El actual delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, insiste en que la recuperación responde al "incumplimiento" de las condiciones de la cesión y a la necesidad de realizar obras.
El edificio tiene además un importante valor patrimonial. Fue diseñado por Emilio Rodríguez Ayuso, inaugurado en 1886 y constituye uno de los ejemplos más destacados de arquitectura neomudéjar madrileña. En 2025 fue declarado Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumento y forma parte del entorno del Paisaje de la Luz reconocido por la Unesco.
El 1 de septiembre sigue siendo la fecha límite
El Ayuntamiento mantiene de momento el 1 de septiembre como fecha límite. Carabante aseguró esta semana que el Consistorio confía en que Casa Árabe abandone las instalaciones dentro del plazo fijado y adelantó que el Gobierno municipal prepara un "plan alternativo" para el supuesto de que la salida no llegue a producirse, aunque no concretó públicamente en qué consistiría.
La presión continuará ese mismo martes. Los alumnos de Casa Árabe han convocado otra concentración a las 19.00 horas en los jardines de las Escuelas Aguirre, coincidiendo con el vencimiento del plazo. Bajo el lema "Casa Árabe no se toca", reclaman más tiempo y una solución negociada y recuerdan que la institución desarrolla no solo cursos de lengua, sino también actividades culturales, académicas y relacionadas con las relaciones entre España y el mundo árabe.
Exteriores y los embajadores árabes también presionan a Almeida
El conflicto ha trascendido el ámbito municipal. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha pedido al Ayuntamiento que reconsidere la decisión y ha defendido Casa Árabe como un activo de la diplomacia pública española. En julio se reunió con representantes de países árabes y reclamó diálogo al Consistorio para buscar una solución.
Los embajadores de 17 países árabes y un representante de la Liga Árabe también han expresado su apoyo a la institución, a la que consideran una herramienta relevante para las relaciones entre España y el mundo árabe. Casa Árabe celebra precisamente este año su 20 aniversario y mantiene sedes en Madrid y Córdoba.
Con el Ayuntamiento decidido a recuperar el inmueble y los defensores de Casa Árabe reclamando que las obras no impliquen una expulsión definitiva, el pulso entra ahora en sus últimas horas. El festival de este domingo en Sol será la última gran movilización antes del vencimiento del plazo, pero la protesta continuará el 1 de septiembre a las puertas de las propias Escuelas Aguirre.