La investigación del accidente ferroviario de Urda (Toledo), que ha dejado al menos 68 fallecidos según el balance provisional difundido durante la tarde, se concentra en los 17 minutos transcurridos entre la autorización para que un AVE de Renfe reanudara la marcha y su colisión contra un tren de Iryo que permanecía detenido en la misma línea.
La secuencia comienza con una avería informática del sistema de seguridad LZB y continúa con una decisión adoptada desde el centro de control de Adif que el ministro de Transportes, Óscar Puente, ha cuestionado públicamente.

Accidente ferroviario de Urda
Qué ocurrió antes de la colisión y cómo evolucionó el balance de víctimas

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El choque se produjo alrededor de las 8.53 horas. El AVE había salido de Madrid-Puerta de Atocha a las 8.00 con destino a Sevilla y transportaba 378 pasajeros; en el Iryo viajaban 147 pasajeros y cinco tripulantes, según los datos facilitados por las compañías y las autoridades.
Cómo ocurrió el accidente de Urda, minuto a minuto
La reconstrucción ofrecida por el Ministerio de Transportes permite identificar cuatro momentos determinantes. Sobre las 8.30 horas, una avería informática afecta al sistema LZB de la línea Madrid-Sevilla, lo que provoca la detención de seis trenes en un tramo de más de 60 kilómetros. El centro de control de Adif en Madrid-Atocha asume entonces la gestión de la circulación.
A las 8.36 horas, el centro de control autoriza al AVE a reanudar la marcha. Según explicó Óscar Puente, el tren continúa pese a la caída del sistema y a la existencia de señalización en rojo. Durante los 17 minutos siguientes recorre aproximadamente 25 kilómetros, hasta alcanzar al Iryo detenido a la entrada de Urda, alrededor de las 8.53 horas.
Esta secuencia es provisional y deberá contrastarse con los registros de circulación, las comunicaciones y los equipos de ambos trenes.
Qué es el sistema LZB y por qué su avería no explica por sí sola el choque
El LZB es un sistema de protección ferroviaria que supervisa continuamente la circulación y la velocidad de los trenes. Su función es especialmente relevante en las líneas de alta velocidad, donde las distancias de frenado exigen mecanismos de protección que complementen la actuación del maquinista.
Según explicó en TVE el portavoz del Instituto de Ingeniería José María Pérez Revenga, cuando el LZB deja de funcionar deben aplicarse procedimientos alternativos de circulación, basados en la señalización lateral y las instrucciones del puesto de mando.
En Urda, la avería no provocó inicialmente que los trenes avanzaran sin control, sino su detención. La investigación se concentra en lo ocurrido después, cuando se autorizó al AVE a continuar.
La autorización de Adif, en el centro de la investigación
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha calificado de "inverosímil" una colisión por alcance entre dos trenes de alta velocidad. Tras la avería, según su relato, el centro de control "ordena o autoriza" al AVE a "reanudar la marcha con normalidad".
Puente ha confirmado que está identificado el trabajador que autorizó la circulación. La investigación deberá esclarecer qué información tenía disponible, qué instrucciones transmitió al maquinista y qué protocolos eran aplicables. La identificación de ese empleado no supone que exista una responsabilidad individual demostrada.
Los 17 minutos que deben aclarar los investigadores
Entre la autorización de las 8.36 y el impacto de las 8.53 transcurrieron 17 minutos. Durante ese intervalo, el AVE recorrió aproximadamente 25 kilómetros. Los investigadores deberán comprobar las comunicaciones entre el puesto de mando y los maquinistas, las señales existentes y las posibilidades de detectar la presencia del Iryo detenido.
También será necesario consultar los registros técnicos de Adif y de los trenes para establecer si existió un error de comunicación, interpretación o actuación. Todavía no está acreditado que la causa fuera exclusivamente un error humano.
Cómo ha evolucionado el balance de víctimas
A medida que los servicios de emergencia accedían a las zonas más dañadas, el balance provisional fue aumentando. Las primeras informaciones recogieron al menos diez fallecidos; después se comunicaron 30, más tarde 64 y finalmente al menos 68, según los datos difundidos durante la tarde.
La evolución refleja el momento en que las víctimas fueron contabilizadas, no necesariamente la hora en que se produjeron los fallecimientos. Según el balance del Gobierno de Castilla-La Mancha, 53 personas permanecían hospitalizadas, 15 de ellas graves. Las cifras están sujetas a actualización.
Qué queda por esclarecer sobre las causas
La investigación deberá determinar el origen de la avería informática, comprobar qué procedimientos se activaron tras la detención de los trenes y reconstruir las instrucciones dadas al AVE. También deberá establecer qué información tenía Adif sobre la posición del Iryo y por qué no se evitó el alcance.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha prometido llegar "hasta el final" en el esclarecimiento de las causas. Por ahora, los dos hechos centrales son la avería que detuvo los convoyes y la autorización posterior que permitió continuar al AVE. La relación causal completa y las responsabilidades siguen pendientes de investigación