Continúa la preocupación por el posible nuevo intento de llegada masiva de inmigrantes a Ceuta. Marruecos ha reforzado el dispositivo de seguridad en la frontera ante la convocatoria difundida en redes sociales para este 15 de agosto. El despliegue se concentra especialmente en Fnideq, donde las autoridades marroquíes han aumentado la presencia de policías y militares y han reforzado el perímetro fronterizo.
España mantiene también un dispositivo extraordinario en Ceuta, que se ha ido ampliando durante los últimos días. El despliegue alcanza alrededor de 1.600 policías y guardias civiles, además de unos 2.000 militares. Interior ha incorporado nuevos agentes de Policía Nacional y la Guardia Civil mantiene medidas para garantizar la disponibilidad de sus efectivos ante el riesgo de un nuevo intento.
Marruecos blinda Fnideq y actúa sobre los convocantes
Las autoridades marroquíes han reforzado las vallas con nuevos elementos de protección y han desplegado efectivos en distintos puntos del entorno de Fnideq. También se han producido detenciones de personas a las que se atribuye la promoción de los llamamientos para acudir a la frontera.
El movimiento de Rabat introduce un elemento nuevo respecto a la situación analizada en los últimos días: la respuesta no se limita a controlar el perímetro, sino que también se dirige contra quienes impulsan las convocatorias.
España mantiene un dispositivo que supera el de los días posteriores al 30 de julio
El refuerzo español también ha continuado después del despliegue inicial. Interior envió esta semana una veintena de agentes de la Brigada Central de Extranjería y Fronteras para acelerar los procedimientos relacionados con los migrantes que permanecen en Ceuta y anunció la llegada de otros 45 efectivos de la Unidad de Prevención y Reacción. A ellos se suman los refuerzos policiales, de Guardia Civil y de unidades marítimas y aéreas desplegados previamente.
La Guardia Civil, además, ha restringido nuevos permisos, vacaciones y licencias de los agentes destinados en Ceuta y Melilla para mantener la capacidad operativa. La medida se adoptó ante el escenario de riesgo vinculado a la convocatoria del 15 de agosto. En paralelo, la presencia militar se mantiene reforzada en la ciudad autónoma.
Marlaska eleva el mensaje de disuasión
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha acompañado el refuerzo operativo con un mensaje dirigido a quienes puedan estar planteándose acudir a la convocatoria. Marlaska ha advertido contra las promesas de las mafias y ha defendido que las personas que permanezcan en Ceuta tras una entrada irregular serán sometidas a los procedimientos correspondientes, sin que la llegada irregular suponga una vía para su regularización o traslado a la Península, salvo las situaciones que requieran una protección específica.
El ministro también ha reiterado que Ceuta y Melilla son españolas, después de las declaraciones del titular de Justicia marroquí en las que volvió a reivindicar ambas ciudades. La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha mantenido el mismo mensaje durante su reciente visita a Ceuta, en un momento en el que la tensión política se suma al refuerzo de la vigilancia fronteriza.
La red de movilización ha cambiado desde el 30 de julio
El despliegue de las autoridades se produce sobre un escenario diferente al que existía antes de la entrada masiva en Ceuta de finales de julio. Golden Owl, una empresa tecnológica del Parque Científico de Alicante especializada en transformar grandes volúmenes de datos en inteligencia empresarial.
El análisis apunta a que algunos de los grupos más visibles dejaron de funcionar después de la presión ejercida sobre ellos y que la actividad se desplazó hacia comunidades menos evidentes. Esto significa que la movilización puede resultar ahora más difícil de localizar en las redes abiertas, aunque la existencia de una convocatoria para el 15 de agosto mantiene el escenario de riesgo que las autoridades están tratando de prevenir.