El misterio de la urna funeraria encontrada en la taquilla de un supermercado de Benidorm ya tiene explicación. La Policía Local ha localizado a los familiares de la persona fallecida y les ha devuelto las cenizas: una mujer había dejado el recipiente en el establecimiento porque estaba haciendo obras en su vivienda y consideró que allí permanecería protegido.
Una urna con cenizas en la taquilla de un supermercado
El caso comenzó durante la mañana del lunes, cuando una trabajadora revisó las taquillas utilizadas por los clientes para guardar bolsas y objetos personales mientras realizaban sus compras. En una de ellas encontró una urna y, tras comprobar que contenía cenizas, avisó a la Policía Local.
Los agentes difundieron entonces una fotografía del recipiente en las redes sociales y solicitaron la colaboración ciudadana para localizar a sus propietarios.
"Las llaves, la cartera, el móvil... son los olvidos más habituales. Pero esto no lo encontramos todos los días", señalaba el mensaje policial. El cuerpo recordaba que no se trataba de un objeto cualquiera y pedía compartir la publicación para ayudar a que regresara con su familia.
El llamamiento en redes no permitió localizar a la familia
La publicación se hizo viral, pero los llamamientos realizados mediante las redes sociales y los medios de comunicación no permitieron encontrar directamente a los propietarios.
La Policía Local recurrió entonces a sus bases de datos y a las de otros cuerpos de seguridad. Estas comprobaciones permitieron identificar a los familiares de la persona fallecida y contactar con ellos para devolverles la urna.
Según explicó el portavoz de la Policía Local de Benidorm, Quique Tortosa, la familia desconocía que la taquilla había sido abierta y que las autoridades estaban buscando a la propietaria del recipiente.
La guardó durante las obras de su vivienda
La explicación terminó de resolver el insólito hallazgo. Una familiar había depositado la urna temporalmente en la taquilla porque estaban realizando obras de reforma en su casa y pensó que el supermercado era un lugar seguro para mantenerla resguardada.
La Policía llegó a contemplar el traslado de las cenizas al cementerio municipal en caso de que no fuera posible encontrar a sus propietarios. Finalmente, esa medida no fue necesaria y la urna ya ha sido entregada a la familia.