Pedro Sánchez ha señalado este lunes, 31 de agosto, a Rusia, Israel y una "internacional ultraderechista" al referirse a la difusión de bulos y desinformación relacionada con la crisis migratoria de Ceuta. El presidente del Gobierno sostiene que determinadas redes sociales contribuyeron a expandir mensajes falsos en torno a la llegada masiva de migrantes registrada los pasados 30 y 31 de julio.
Durante su entrevista en "Hoy por Hoy", de la Cadena SER, Sánchez ha explicado que los bulos se propagaron a través de redes sociales "asociadas tanto a Rusia como a Israel y a una internacional ultraderechista" que, según ha afirmado, utiliza la migración para atacar no solo a España, sino también a Europa. Reuters informa además de que el presidente basa su acusación sobre Rusia e Israel en una investigación del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE), el servicio diplomático de la Unión Europea.
Sánchez ha situado el origen de parte de la desinformación en la interpretación que circuló en redes sociales de una sentencia del Tribunal Supremo relacionada con las devoluciones en caliente en las entradas a nado. El presidente ha señalado que las organizaciones criminales aprovecharon los bulos difundidos en las plataformas digitales, aunque ha indicado que las causas de lo ocurrido en Ceuta continúan bajo investigación.
La UE ya había detectado canales vinculados a Rusia
La existencia de actividad de desinformación vinculada a Rusia durante la crisis de Ceuta había sido señalada públicamente por las instituciones europeas antes de las declaraciones de Sánchez. A comienzos de agosto, un portavoz de la Comisión Europea confirmó que se habían detectado canales de manipulación e injerencia informativa extranjera, especialmente rusos, que trataban de amplificar lo ocurrido en diferentes plataformas desde el 30 de julio.
El Servicio Europeo de Acción Exterior estaba examinando entonces la posible participación de actores rusos en la explotación de la crisis en redes sociales. El comisario europeo de Migración, Magnus Brunner, señaló el 4 de agosto que todavía era pronto para atribuir a Rusia un papel concreto y explicó que el SEAE mantenía abierta una investigación para determinar si, además de las mafias y traficantes de personas, habían intervenido actores rusos.
Ese mismo día, los ministros de Interior de la Unión Europea abordaron la situación de Ceuta en una videoconferencia en la que participaron España, la Comisión y el propio SEAE. El Consejo de la UE destacó posteriormente la necesidad de mejorar la vigilancia de las redes sociales y la respuesta frente a actores externos implicados en manipulación e interferencia informativa.
Una investigación independiente detectó amplificación rusa
Las sospechas sobre la actividad rusa cuentan además con análisis independientes. Una investigación del grupo especializado en desinformación 411, publicada posteriormente por "The Guardian", concluyó que cuentas vinculadas a Rusia ayudaron a amplificar narrativas de extrema derecha después de la entrada masiva de migrantes en Ceuta.
El análisis identificó, entre otros actores, canales conectados con la red Pravda y otras cuentas asociadas al ecosistema informativo ruso. Estos espacios difundieron rápidamente mensajes sobre la crisis migratoria y contribuyeron a proyectar determinadas narrativas más allá de España.
La Comisión Europea había advertido también de que los canales identificados estaban intentando amplificar la situación a través de distintas plataformas. La documentación pública disponible permite, por tanto, respaldar la existencia de actividad de amplificación vinculada a Rusia, aunque establecer quién ordenó o coordinó cada actuación requiere un nivel de atribución diferente.
La referencia de Sánchez a Israel
En el caso de Israel, Sánchez lo ha incluido expresamente junto a Rusia entre los países a los que vincula con la difusión y amplificación de desinformación. Reuters recoge que el presidente asegura basarse para ello en una investigación del Servicio Europeo de Acción Exterior.
Sin embargo, la documentación pública de las instituciones comunitarias localizada hasta ahora sobre la crisis de Ceuta confirma de manera expresa la detección de canales rusos, pero no permite verificar de forma independiente una atribución equivalente a Israel. El estudio concreto del SEAE mencionado por Sánchez no figura, por el momento, entre los documentos públicos que permitan examinar su metodología y conclusiones.
Por esa razón, la participación israelí debe presentarse como una afirmación realizada por el presidente del Gobierno apoyándose en información que atribuye al SEAE, y no como una conclusión independiente acreditada por documentación europea accesible públicamente.
Los bulos que rodearon la crisis de Ceuta
La desinformación tuvo presencia desde los primeros momentos de la crisis. EFE Verifica ha documentado que antes de la entrada masiva circularon en redes sociales marroquíes mensajes falsos que aseguraban que la frontera entre España y Marruecos estaba abierta y animaban a desplazarse hacia Ceuta.
Después de las entradas, comenzaron a difundirse también fotografías, vídeos y mensajes falsos sobre lo que estaba sucediendo en territorio español. RTVE verificó, por ejemplo, publicaciones que mezclaban imágenes auténticas con grabaciones realizadas en otros lugares y las presentaban como escenas de la crisis de Ceuta.
Euronews también ha documentado numerosos contenidos engañosos difundidos durante aquellos días y ha advertido de la circulación de teorías sin pruebas que atribuían directamente a Israel o Estados Unidos la organización de la llegada de migrantes. Esas teorías son diferentes de la acusación planteada ahora por Sánchez sobre la difusión y amplificación posterior de desinformación.
Sánchez descarta a Marruecos y apunta a las redes sociales
Las declaraciones sobre Rusia e Israel forman parte de la explicación ofrecida este lunes por Sánchez sobre las causas de la crisis. El presidente ha descartado que existan datos que permitan señalar a Marruecos como responsable de haber provocado la llegada masiva y ha destacado la "cooperación instantánea" de las autoridades marroquíes para controlar posteriormente la situación.
Al mismo tiempo, ha defendido la actuación del Centro Nacional de Inteligencia y ha señalado que, aunque el CNI había compartido informes sobre la situación, ninguna información anticipó la gravedad y magnitud de los acontecimientos registrados a finales de julio.
El Gobierno mantiene así abiertas las investigaciones sobre las causas de la crisis mientras Sánchez sitúa los bulos, las organizaciones criminales y la amplificación internacional de contenidos entre los factores que ayudan a explicar lo ocurrido en Ceuta.