La Comisión Institucional y de Desarrollo Estatutario de las Cortes de Aragón ha respaldado este lunes por unanimidad la propuesta para “estudiar alternativas de conservación, reutilización y puesta en valor de la central térmica de Escucha” y “desarrollar, en paralelo, una estrategia de valorización del patrimonio industrial e iniciativas de desarrollo de turismo cultural de las Cuencas Mineras, integrando la central térmica de Escucha en un posible itinerario o conjunto de recursos vinculados a la memoria del carbón y la transición energética”.
La iniciativa, impulsada por A-TE, contemplaba también otros apartados para “adoptar las medidas jurídicas y técnicas necesarias para oponerse a la demolición total”, “declarar como Bien de Interés Cultural de la central térmica de Escucha” y “la suspensión de las licencias municipales de obras y actividades que puedan afectar al inmueble”. Estos puntos no han prosperado al contar con el rechazo de PP y Vox y la abstención del PSOE.
Además, este grupo ha registrado una enmienda 'in voce' para añadir un nuevo punto por el que “el Gobierno de Aragón se implique en la gestión de titularidad y labores de conservación, rehabilitación y mantenimiento desde el punto de vista administrativo, jurídico y económico”. Aunque la enmienda ha sido admitida, tampoco ha salido adelante en la votación final al recibir el voto en contra de PP y Vox.
En defensa de la propuesta, el diputado de A-TE, Tomás Guitarte, ha subrayado que “la central térmica de Escucha constituye uno de los principales exponentes del patrimonio industrial de Aragón vinculado a la minería del carbón y a la producción de energía eléctrica en la comarca de las Cuencas Mineras”, y que ha sido “durante décadas un elemento clave del desarrollo económico y social” de la zona.
Guitarte ha mostrado su preocupación porque “Repsol, la empresa propietaria, ha recibido licencia de obras para proceder al derribo inmediato de la central”. A su juicio, “la demolición de la instalación supondría la pérdida de un conjunto de patrimonio industrial con alto valor histórico, etnográfico e identitario”.
Debate político sobre el futuro de la central
Desde el PP, la diputada Silvia Casas ha reprochado que Aragón-Teruel Existe “plantea proyectos muy ambiciosos, exige responsabilidades a los demás y guarda silencio cuando se habla de financiación”. A su entender, “los recursos son limitados” y ha insistido en que es imprescindible “presentar cuánto cuesta la ejecución del proyecto”.
El parlamentario del PSOE Darío Villagrasa ha expresado su apoyo a la iniciativa, aunque ha matizado que “hay cuestiones desde el punto de vista jurídico que hay que dirimir antes de tomar posiciones”. En su opinión, “creemos que la única manera de que la central se pueda preservar desde el punto de vista patrimonial es que el Gobierno de Aragón se implique en la titularidad”.
Por parte de Vox, el diputado Carlos Andreu ha defendido que “queremos que la central vuelva a servir a Escucha” y que “cada euro que se invierta debe generar empleo, actividad y riqueza local”. Ha remarcado que “el patrimonio no se protege con propaganda sino con un proyecto que genere futuro”.
Desde CHA, Mary Carmen Bozal ha remarcado que la central térmica de Escucha es “un conjunto que explica una parte fundamental de la historia económica, social y laboral de la provincia de Teruel”. Ha indicado que “pertenece a su propia alma” y ha admitido que “nos preocupa la incertidumbre sobre el futuro del complejo”.