Qué ha pasado en la salida de F1 en Sepang y por qué varios coches se quedaron parados

La primera carrera sobre mojado con los nuevos monoplazas de 2026 ha dejado una imagen insólita en Sepang: Verstappen perdió capacidad de aceleración, Hamilton llegó a detener su Ferrari y otros coches sufrieron problemas similares durante las vueltas detrás del Safety Car. La salida fue abortada y la FIA envió nuevos parámetros de software a los equipos antes de intentarlo de nuevo. Las primeras informaciones apuntan a un problema electrónico relacionado con la gestión de las unidades de potencia en unas condiciones que estos coches todavía no habían afrontado en competición

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El piloto Max Verstappen durante el Gran Premio de España de Fórmula 1. Eric Alonso / DPPI / AFP7 / Europa Press

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El inicio de la Fórmula 1 en Sepang ha sido caótico incluso antes de que pudiera disputarse la primera vuelta de carrera. Una fuerte tormenta tropical obligó inicialmente a retrasar unos 40 minutos el Gran Premio de Bahréin, trasladado excepcionalmente a Malasia por la situación en Oriente Medio. Cuando la lluvia perdió intensidad, Dirección de Carrera decidió sacar los monoplazas detrás del Safety Car para comprobar el estado del asfalto y preparar posteriormente una salida en parado. Fue entonces cuando comenzaron los problemas: varios coches perdieron repentinamente potencia, algunos apenas podían acelerar y otros llegaron directamente a quedarse detenidos en el circuito.

Max Verstappen, que partía desde la pole, fue uno de los primeros en avisar de que algo no funcionaba. El Red Bull perdió velocidad y el neerlandés comunicó por radio que no conseguía acelerar con normalidad, aunque finalmente pudo recuperar el funcionamiento del coche. Instantes después ocurrió algo aún más evidente con Lewis Hamilton: el Ferrari del británico comenzó a circular a una velocidad extremadamente baja y terminó deteniéndose, mientras Hamilton advertía a su equipo de que estaba pisando el acelerador pero el monoplaza no respondía. Después de reiniciar los sistemas consiguió volver a ponerse en marcha.

Hamilton, Ocon, Bottas y Bortoleto, entre los afectados

El desconcierto aumentó cuando quedó claro que no se trataba de una avería aislada. Esteban Ocon, Valtteri Bottas y Gabriel Bortoleto estuvieron entre los pilotos que sufrieron dificultades similares, mientras otros monoplazas también mostraron comportamientos anómalos durante el procedimiento. La coincidencia de problemas en coches de equipos y fabricantes diferentes llevó rápidamente a pensar que podía existir un elemento común relacionado con el software o con los parámetros empleados para gestionar las nuevas unidades de potencia.

La situación llegó a ser tan confusa que algunos pilotos evitaban adelantar a coches prácticamente detenidos por miedo a incumplir las normas bajo Safety Car, lo que creó enormes espacios entre los monoplazas. El propio coche de seguridad terminó situado en medio del grupo en lugar de encabezar ordenadamente la caravana de regreso a boxes. Dirección de Carrera terminó mostrando la bandera roja y abortando el procedimiento de salida.

Entonces, ¿por qué se quedaron parados?

Las primeras explicaciones apuntan a un problema de software en la gestión de las unidades de potencia, pero todavía no existe un informe técnico definitivo que determine exactamente qué parámetro falló. Desde Ferrari comunicaron a Hamilton durante el incidente que sufría un problema de software y, antes del siguiente intento de salida, los equipos recibieron nuevos parámetros para cargar en sus coches.

Bradley Lord, responsable adjunto de Mercedes, explicó a Sky Sports que todos los equipos habían recibido nuevos parámetros y apuntó a que podía haber "algún tipo de problema de software" detrás de lo ocurrido. El hecho de que la FIA y los equipos modificaran la configuración antes de volver a pista refuerza esa hipótesis, aunque no demuestra que todos los coches afectados sufrieran exactamente el mismo fallo.

La clave está también en que los Fórmula 1 de 2026 son completamente nuevos desde el punto de vista de la unidad de potencia. El reglamento ha incrementado enormemente el peso de la parte eléctrica y de la gestión electrónica del motor, y la FIA utiliza software estándar para determinados elementos de control y demanda de par. Sepang ha sido además la primera ocasión en la que esta generación de coches ha tenido que afrontar una carrera realmente afectada por la lluvia, con velocidades muy bajas detrás del Safety Car, neumáticos para mojado y condiciones de adherencia extremadamente cambiantes.

La lluvia creó unas condiciones que los nuevos coches todavía no habían vivido

La tormenta había dejado grandes cantidades de agua acumulada sobre Sepang y obligó a retrasar una carrera prevista inicialmente para las 15.00 horas locales. Cuando finalmente se autorizó el procedimiento, los pilotos comenzaron las vueltas detrás del Safety Car con una pista todavía muy delicada. Isack Hadjar, por ejemplo, sufrió aquaplaning y se salió en la curva 3, aunque pudo regresar al asfalto. Ese incidente fue consecuencia de la falta de adherencia y no necesariamente del problema electrónico que estaba afectando a otros monoplazas.

Precisamente ahí está una de las diferencias importantes. No todo lo extraño que ocurrió durante esas vueltas tuvo la misma causa: había coches con problemas de potencia o software y, al mismo tiempo, pilotos luchando simplemente contra una pista extremadamente mojada. Liam Lawson, por ejemplo, tardó en arrancar durante el procedimiento, pero las primeras informaciones señalan que su incidencia podría no estar relacionada con la que afectó a Hamilton u Ocon.

Por qué la FIA devolvió a Hamilton su segunda posición

Otro de los momentos de confusión llegó cuando todos los coches regresaron al pit lane. Como los monoplazas afectados habían perdido posiciones mientras intentaban mantenerse en movimiento, el orden de entrada a boxes no tenía prácticamente nada que ver con la parrilla original. Hamilton, que debía salir segundo, llegó incluso entre los últimos después de detenerse.

La FIA decidió que el siguiente procedimiento comenzara utilizando la parrilla original, de modo que Verstappen recuperó la pole y Hamilton volvió a colocarse segundo. Kimi Antonelli mantuvo la tercera posición, por delante de Charles Leclerc y Lando Norris. La decisión evitó que una incidencia producida durante unas vueltas que finalmente fueron anuladas alterara el orden de salida de la carrera.

Una salida inédita para la nueva Fórmula 1

El episodio de Sepang es especialmente relevante porque ha expuesto uno de los desafíos de los coches estrenados en 2026. Las nuevas unidades de potencia tienen una gestión electrónica mucho más compleja y dependen de la coordinación entre el motor de combustión, el sistema eléctrico y el software que determina cómo se entrega el par. En condiciones normales los equipos llevan meses acumulando kilómetros, pero una salida detrás del Safety Car sobre una pista empapada supone un escenario de funcionamiento muy diferente, con velocidades reducidas y demandas de potencia poco habituales.

Por ahora sería precipitado afirmar que existe un defecto general en los monoplazas de 2026. Lo que sí ocurrió en Sepang es que varios fabricantes sufrieron anomalías al mismo tiempo, Dirección de Carrera abortó la salida y antes del siguiente intento se distribuyeron nuevos parámetros de software entre los equipos. Será el análisis posterior de la FIA y de los fabricantes de motores el que determine la causa técnica exacta.

El extraño Gran Premio de Bahréin que se disputa en Malasia

La confusión del domingo tiene además una peculiaridad adicional: oficialmente no se trata del Gran Premio de Malasia. La Fórmula 1 disputa en Sepang el Gran Premio de Bahréin, trasladado al circuito malasio después de que la situación de seguridad en Oriente Medio impidiera celebrar la prueba en Sakhir. Sepang, que no acogía una carrera del Mundial desde 2017, regresó así de manera excepcional al calendario.

La carrera tenía previsto comenzar a las 9.00 horas en España, pero el diluvio primero y el fallo durante las vueltas de formación después fueron acumulando retrasos. Finalmente se pudo realizar un nuevo intento de salida pasadas las 16.30 horas locales, después de que los equipos modificaran los parámetros de sus coches.

Lo ocurrido deja una de las imágenes más insólitas de la temporada: la lluvia retrasó la carrera, pero cuando el asfalto permitió intentarlo fueron varios Fórmula 1 los que no consiguieron avanzar con normalidad. Una combinación de agua, nuevos motores y un probable problema de software obligó a reiniciar prácticamente todo el procedimiento antes de que Sepang pudiera, por fin, tener carrera.