Los millones del India–Brasil: cuánto ingresó la CBF por el amistoso de Vinícius

Brasil goleó 4-0 a India en el primer enfrentamiento entre ambas selecciones absolutas, pero el resultado deportivo fue solo una parte del negocio. La Federación India asumió un presupuesto millonario para llevar a la Canarinha a Calcuta y la CBF habría cobrado entre 350 y 400 millones de rupias por disputar el encuentro, equivalentes a unos 3,2-3,7 millones de euros. El contrato no ha sido publicado oficialmente, por lo que las cifras proceden de fuentes conocedoras de la operación

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Vinicius Jr, jugador de la selección brasileña. Europa Press.

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La visita de Brasil a India tenía un precio acorde con la expectación que despertaba. La selección dirigida por Carlo Ancelotti disputó este sábado en Calcuta el primer partido de su historia frente al combinado indio y terminó imponiéndose por 4-0, con goles de Estêvão, Pedro y un doblete de Samuel Lino. Vinícius Júnior fue titular y jugó la primera mitad ante un público que llevaba semanas esperando la llegada de una de las selecciones más populares del país asiático.

Más allá del marcador, el partido dejó unas cifras económicas poco habituales para un amistoso. Según Mint, que cita a una fuente de la All India Football Federation (AIFF), la Confederação Brasileira de Futebol (CBF) habría pactado un caché de entre 35 y 40 crore de rupias, es decir, entre 350 y 400 millones de rupias, únicamente por la participación de Brasil. Al cambio actual, esa cantidad equivale aproximadamente a entre 3,2 y 3,7 millones de euros. Ni la federación india ni la brasileña han hecho público el contrato, por lo que debe considerarse una estimación atribuida a fuentes de la organización y no una cifra oficial auditada.

Hasta el 80% del presupuesto se habría destinado a Brasil

El coste total previsto para organizar el India-Brasil rondaba los 500 millones de rupias, unos 4,6 millones de euros al cambio actual. De confirmarse las cantidades publicadas, el pago a la CBF habría absorbido aproximadamente entre el 70% y el 80% de todo el presupuesto del encuentro, antes de sumar algunos de los gastos logísticos asociados a una delegación de estas dimensiones.

Uno de esos desembolsos fue el desplazamiento. Las estimaciones sitúan en alrededor de 60 millones de rupias el coste del avión chárter utilizado para una expedición brasileña de unas 90 personas, además del alojamiento, la seguridad y otros gastos de organización. El amistoso formaba parte de una ventana internacional mucho más costosa para la AIFF, que también programó encuentros frente a Uruguay y Panamá y cuyo desembolso conjunto se estimó entre 800 y 900 millones de rupias.

La comparación permite entender el valor comercial de Brasil. Uruguay habría acordado unos 125 millones de rupias por participar y Panamá alrededor de 55 millones, mientras que la cantidad destinada a la CBF se acercaría por sí sola al presupuesto combinado de buena parte del resto de la ventana. La presencia de nombres como Vinícius, Endrick, Marquinhos o el propio Ancelotti era uno de los principales argumentos utilizados para justificar el gasto.

Vinícius, el gran reclamo en Calcuta

La figura de Vinícius Júnior tuvo un peso especial. Calcuta mantiene desde hace décadas una relación muy estrecha con el fútbol brasileño y la expectación alrededor del atacante del Real Madrid fue enorme desde la llegada de la expedición. La propia CBF destacó que Vini regresaba a India diez años después de haber disputado allí con Brasil sub-17 la BRICS Cup de 2016, torneo en el que fue campeón y máximo goleador con cinco tantos.

Durante la preventa, casi 13.000 personas llegaron a coincidir en la cola virtual para comprar entradas y las localidades más baratas se agotaron rápidamente. Los precios comenzaron alrededor de las 1.000 rupias y aumentaron considerablemente en las zonas premium, aunque la expectación no terminó llenando por completo el Salt Lake Stadium. Reuters contabilizó unos 51.000 espectadores en el encuentro.

El precio de las entradas se convirtió de hecho en uno de los puntos de debate. Algunas localidades premium alcanzaron cantidades muy elevadas para el nivel de renta local, lo que ayuda a explicar que un acontecimiento histórico no completara todo el aforo disponible. El interés comercial, sin embargo, fue más amplio que la taquilla: patrocinadores, hospitalidad corporativa, derechos audiovisuales y la repercusión de recibir a Brasil formaban parte del valor que la federación india esperaba extraer de la operación.

La taquilla no es lo mismo que el dinero de la CBF

Aquí conviene diferenciar dos cifras. El dinero que generó el partido no equivale necesariamente al dinero que ingresó la CBF. La federación brasileña habría recibido principalmente el caché pactado por acudir al amistoso, mientras que los ingresos por venta de entradas, patrocinadores y explotación comercial correspondían a los organizadores según los acuerdos alcanzados entre las partes.

Por eso las informaciones que hablan de más de cuatro millones de dólares "generados" por Brasil no deben interpretarse automáticamente como beneficios netos para la CBF. La referencia más sólida disponible sobre el contrato sitúa el pago directo a la federación brasileña en el rango de 35-40 crore de rupias, mientras que el presupuesto completo del India-Brasil rondaba los 50 crore.

Tampoco puede confundirse facturación con beneficio. Del importe que recibe la federación pueden derivarse diferentes costes asociados a la gira, mientras que para la AIFF el cálculo económico final dependerá de cuánto haya recuperado mediante entradas, patrocinios, televisión y otros acuerdos comerciales. La federación india ha mantenido la confidencialidad de los detalles económicos del contrato.

Un 4-0 con Vinícius sin marcar

En lo deportivo, Brasil resolvió el amistoso después de un inicio más igualado de lo previsto. Estêvão abrió el marcador en el minuto 28 y Pedro amplió la diferencia antes del descanso. Samuel Lino, que sustituyó a Vinícius, marcó dos veces durante la segunda parte para cerrar el 4-0. La estrella del Real Madrid no encontró el gol y Ancelotti aprovechó el choque para realizar numerosas rotaciones.

El partido cerró además la primera concentración de Brasil después del Mundial de 2026. La gira había comenzado con dos amistosos frente a Australia, con un empate 1-1 y una victoria 4-2, y terminó en Calcuta con el triunfo ante India. Ancelotti utilizó estos encuentros para probar jugadores y rejuvenecer un grupo en el que faltaba buena parte de la plantilla mundialista.

Por qué India aceptó pagar tanto

Para la federación india, el valor del encuentro no estaba únicamente en competir contra un rival muy superior. Brasil era el adversario mejor situado en el ranking FIFA al que India se había enfrentado desde la creación de la clasificación mundial en 1992, y el partido permitía utilizar la enorme popularidad de la Canarinha en el país para generar atención hacia la selección local. La AIFF presentó el amistoso como un acontecimiento histórico y una oportunidad excepcional para sus futbolistas.

El riesgo financiero era considerable. Documentos conocidos antes del partido mostraban que las cuentas ordinarias de la AIFF disponían de recursos muy inferiores al coste total atribuido a esta ventana internacional, lo que había abierto un debate dentro del fútbol indio sobre la rentabilidad de destinar tanto dinero a amistosos de prestigio.

Para la CBF, en cambio, la ecuación era mucho más sencilla. Viajar a Calcuta para enfrentarse a la selección número 138 del mundo habría reportado entre 3,2 y 3,7 millones de euros solo en concepto de participación, además de abrir uno de los mercados con mayor número de seguidores del fútbol brasileño. El resultado fue un 4-0 sin demasiados sobresaltos y una operación que demuestra que, en determinados mercados, llevar a Vinícius y la camiseta amarilla sobre el césped puede valer varios millones antes incluso de que empiece a rodar el balón.