El partido entre el Levante y el Athletic Club, previsto para este miércoles a las 21.30 horas en el Ciutat de València, ha sido suspendido después de que una fuerte tormenta dejara anegado el terreno de juego e inundara distintas zonas del estadio.
La lluvia comenzó a caer con especial intensidad cuando los futbolistas ya habían iniciado el calentamiento. El agua terminó haciendo impracticable el césped y afectó también al túnel que conecta los vestuarios con el campo y a la zona de prensa, además de provocar cortes de luz.
Ante estas condiciones, el árbitro Quintero González decidió suspender el encuentro, una medida que contó con la conformidad de ambos equipos.
LaLiga deberá buscar una nueva fecha
La suspensión obliga ahora a LaLiga, Levante y Athletic a encontrar una nueva fecha para disputar el encuentro. El Athletic tiene su próximo compromiso liguero este sábado, mientras que el Levante juega el domingo.
Ninguno de los dos clubes disputa competiciones europeas, por lo que una de las posibilidades sería aprovechar alguna de las jornadas reservadas para los torneos continentales. Por el momento, sin embargo, no se ha fijado una nueva fecha.
Los dos equipos abandonaron el estadio aproximadamente a la hora a la que debía comenzar el partido. Los jugadores del Athletic tenían previsto regresar a su hotel de concentración, mientras que los del Levante se desplazaron a sus domicilios.
“No era día para jugar el partido. Lo hemos intentado y los dos equipos hemos puesto de nuestra parte y el árbitro ha decidido que lo más lógico era que se posponga”, explicó Iñaki Williams, capitán del Athletic, en declaraciones a Radio Euskadi.
Valencia, bajo alerta naranja
La suspensión se produce en una jornada en la que Valencia se encontraba bajo alerta naranja por fuertes lluvias. Ante la previsión meteorológica, las autoridades locales habían adoptado medidas preventivas, entre ellas el cierre del parque del antiguo cauce del Turia y la cancelación de distintas actividades al aire libre.
La tormenta alcanzó la zona del estadio alrededor de las 21.00 horas, poco antes del inicio del encuentro. Las previsiones apuntaban a precipitaciones que podían alcanzar hasta 40 litros por metro cuadrado.
La intensidad de la lluvia terminó haciendo imposible la celebración del partido y convierte al Levante-Athletic en una de las consecuencias más visibles del episodio de tormentas que afecta este miércoles al este peninsular.