El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha admitido este martes que intervino ante el máximo responsable de la FIFA, Gianni Infantino, para que “revisar” la tarjeta roja mostrada al internacional estadounidense Folarin Balogun, que finalmente podrá estar este martes frente a Bélgica, después de insistir en que “no era ni falta” y poner en entredicho la actuación del colegiado brasileño Raphael Claus, autor de la expulsión del delantero.
“Sí, lo hice. Hablé con Gianni, una persona muy respetada, que ha organizado la Copa del Mundo más exitosa de la historia”, ha explicado desde el Despacho Oval, confirmando que intercedió para que la FIFA analizara de nuevo el arbitraje del brasileño en el duelo de dieciseisavos de final.
Trump ha relatado que vio detenidamente la acción y, como persona “a la que le encantan los deportes” y que entiende “muy bien el deporte”, concluyó que “eso no fue una falta”. “Ni siquiera fue una infracción. Eran dos jugadores corriendo a toda velocidad que simplemente chocaron entre sí (...) quedaron enredados en la jugada”, ha detallado sobre la jugada que derivó en la expulsión de Balogun, después de un pisotón al defensa bosnio Tarik Muharemovic en el minuto 64.
En sus declaraciones, el mandatario ha señalado de forma directa al árbitro por mostrar la roja directa, subrayando que Claus “es un poco sospechoso”. “No quiero decirlo porque no me gusta generar polémica, pero resulta bastante sospechoso. Si quieren, puedo mostrarles su historial”, ha añadido, alimentando las dudas sobre una decisión que, según él, “nadie podía creer”.
Trump también ha reconocido que desconocía que la tarjeta implicaba la ausencia de Balogun en el siguiente encuentro, en el que Estados Unidos se enfrentará a Bélgica por un billete a cuartos de final. “Es un jugador absolutamente fundamental. Yo no sabía lo que significaba esa decisión. Pensé que no tendría demasiadas consecuencias. Luego empecé a escuchar que significaba que no podría jugar el siguiente partido, al menos el próximo”, ha apuntado.
“Eso es muy injusto”, ha opinado, remarcando que dejar fuera del siguiente choque a uno de los mejores futbolistas del combinado estadounidense suponía un castigo desproporcionado.
“Si le hubiera pasado a cualquier otro jugador también habría sido injusto, pero cuando apartas al mejor jugador, o a uno de los mejores”, ha añadido, para confirmar que en ese momento se puso en contacto con Infantino con el fin de que “revisar” la situación, aunque ha negado haber tenido influencia directa en el resultado del proceso.
De acuerdo con su versión, mantener la sanción “habría dejado una gran mancha sobre el campeonato”. “Eso fue lo único que transmití. No le dije qué decisión debía tomar”, ha recalcado.
“No creo que él fuera quien decidiera”, ha dicho sobre el presidente de la FIFA. “Creo que fue un comité. Y ese comité tomó la decisión correcta porque, en primer lugar, no hubo falta. Además, la gente quiere ver a los mejores jugadores”, ha valorado, comparando la posible ausencia de Balogun con privar a Argentina de Lionel Messi, a Portugal de Cristiano Ronaldo o a Inglaterra de Harry Kane.
En esta línea, ha señalado que, si Bélgica se impone en el cruce, podrá sentirse igualmente orgullosa, pero ha remarcado que “si hubiera ganado con el mejor jugador del rival ausente por esa decisión, la sensación habría sido muy distinta”.