Isabel Díaz Ayuso ha ganado una batalla. Al menos, la del auditorio de los casi 800 empresarios que, desde distintos puntos de España, han acudido al XXIX Congreso de la Empresa Familiar, celebrado este lunes y martes en el Teatro Príncipe Pío.
La ovación de los allí presentes ha sido prácticamente unánime. Un aplauso prolongado ha acompañado el final de un discurso de unos veinte minutos, en el que la presidenta de la Comunidad de Madrid ha desgranado algunas de las principales acciones de su Ejecutivo en materia fiscal y empresarial.
Ante la ejecutiva de la Empresa Familiar y los presidentes de CEIM y de Foment del Treball, Miguel Garrido y Josep Sánchez Llibre Díaz, Díaz Ayuso ha aludido a las 35 bajadas de impuestos aprobadas por la Comunidad de Madrid; a la eliminación de 738 normas; a la nueva ley de empresa familiar, que ha elevado del 95% al 99% la bonificación en el impuesto de Sucesiones y Donaciones; a la aprobación de la Ley contra la Hiperregulación y a la creación de una Aceleradora de Inversiones.
También ha anunciado dos nuevas rebajas fiscales para facilitar el acceso a la vivienda de los menores de 40 años, con un ahorro estimado de 116 millones de euros. La primera reduce del 6% al 4% el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales para la compra de vivienda usada, lo que supone un ahorro medio de casi 3.000 euros por beneficiario. La segunda rebaja el Impuesto sobre Actos Jurídicos Documentados hasta el 0,4% para las viviendas de nueva construcción. Ambas medidas podrían beneficiar a más de 40.000 madrileños.
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Un modelo económico frente al que atribuye al Gobierno
La presidenta madrileña ha utilizado buena parte de su intervención para presentar ante el empresariado familiar las líneas que, a su juicio, deben sostener la economía española: libertad empresarial, propiedad privada, impuestos más bajos, seguridad jurídica y colaboración entre el sector público y el privado.
Y ha contrapuesto ese modelo al que ha atribuido al Gobierno de Pedro Sánchez, al que ha reprochado un aumento de la regulación y de las cargas que soportan las empresas. Ayuso ha defendido que los empresarios y los autónomos no pueden asumir más burocracia y ha situado a la empresa familiar como una de las piezas centrales de la economía y del empleo.
«España necesita a sus empresas», ha defendido durante una alocución en el que ha reclamado preservar un marco que permita invertir, crear empleo y mantener la actividad empresarial.
La presidenta ha llevado también el debate hasta la vivienda, uno de los asuntos que han ocupado buena parte de la agenda política en las últimas semanas. Ha defendido la propiedad privada y ha cuestionado las políticas que, en su opinión, introducen mayor intervención sobre el mercado inmobiliario.
En este punto, ha anunciado que la Comunidad de Madrid estudiará el texto definitivo del decreto que pretende recuperar el Gobierno. Si finalmente se tramita mediante la Diputación Permanente y mantiene, según ha señalado, la misma orientación que los decretos rechazados por el Congreso, Madrid utilizará «todos los instrumentos legales» a su alcance para defender la propiedad privada, el libre mercado, el Estado de Derecho y la seguridad jurídica.

35 rebajas fiscales y 738 normas menos
Isabel Díaz Ayuso ha aprovechado el encuentro para hacer balance de su política económica. Ha cifrado en 35 las rebajas fiscales aprobadas durante su gestión y ha señalado que estas medidas han permitido mantener 49.009 millones de euros en manos de los ciudadanos. A ellas se sumarán otras cuatro medidas actualmente en tramitación.
En materia de regulación, ha destacado la eliminación de 738 normas dentro de la estrategia de lucha contra la hiperregulación. Y ha avanzado que este miércoles el Gobierno madrileño aprobará una nueva ley con la que pretende introducir un principio de compensación: cada nueva carga administrativa que se imponga a una empresa deberá quedar compensada con la eliminación de otra de coste equivalente.
La norma establecerá además dos fechas concretas de entrada en vigor para las nuevas obligaciones administrativas, el 2 de enero y el 1 de julio, con el objetivo de que las empresas puedan anticipar los cambios regulatorios. Ayuso ha anunciado también que determinadas normas tendrán una fecha de caducidad y que se reforzará la Aceleradora de Inversiones, con procedimientos preferentes y reducción a la mitad de los plazos para proyectos considerados de especial interés.
El Ejecutivo madrileño incorporará asimismo espacios de prueba regulatoria para proyectos vinculados a la digitalización, el turismo, el comercio innovador y la tecnología sanitaria.
El relevo generacional de la empresa familiar
La empresa familiar ha ocupado otro de los bloques centrales de su intervención. La dirigente madrileña reinvindicó ayer la nueva ley aprobada en julio por la Comunidad de Madrid, que ha elevado del 95% al 99% la bonificación del impuesto de sucesiones y donaciones y ha ampliado los posibles beneficiarios a determinados familiares y a empleados de larga trayectoria que participen en la continuidad de la compañía.
La norma también ha flexibilizado las condiciones para afrontar el relevo generacional, de modo que la sucesión no tenga que producirse necesariamente en un momento concreto vinculado a la edad, la jubilación o una enfermedad.
A estas medidas se suma una estrategia específica de apoyo a la empresa familiar, dotada con 16 millones de euros y diez actuaciones. Entre ellas figura un programa de inteligencia artificial con ayudas de hasta 10.000 euros, una plataforma para poner en contacto a empresas que buscan continuidad con inversores y profesionales y un servicio de mediación para facilitar los procesos de transmisión.
Diaz Ayuso ha situado estas medidas dentro de una política económica que, según ha defendido, busca reducir impuestos, facilitar la actividad empresarial y eliminar obstáculos administrativos.
La vivienda vuelve al centro del discurso
Las dos nuevas rebajas fiscales anunciadas este lunes han permitido a Ayuso llevar al Congreso de la Empresa Familiar uno de los asuntos que más está marcando el debate político: el acceso a la vivienda.
La reducción del ITP del 6% al 4% para viviendas usadas y la rebaja del AJD al 0,4% para las nuevas construcciones se suman a las medidas que el Gobierno madrileño ha defendido para facilitar la compra por parte de menores de 40 años.
La presidenta ha cifrado en 116 millones de euros el ahorro conjunto de ambas medidas y ha estimado que podrán alcanzar a más de 40.000 madrileños.
En paralelo, ha defendido que la Comunidad seguirá utilizando los incentivos fiscales como una de las herramientas de su política económica y ha situado la vivienda dentro de su defensa de la propiedad privada.
Sánchez, ausente del Congreso y centrado en el adelanto electoral
La intervención de la presidenta de la Comunidad de Madrid se ha producido un día después de la ausencia de Pedro Sánchez. El presidente del Gobierno también estaba invitado al Congreso de la Empresa Familiar, pero finalmente desistió de acudir el lunes.
A las nueve de la mañana de ese mismo día, Sánchez anunció desde La Moncloa el adelanto de las elecciones generales al 29 de noviembre. La decisión había sido comunicada previamente al Rey en la tarde del domingo, lo que horas más tarde dio paso a una jornada centrada en el calendario electoral y en la disolución de las Cortes.
Este martes, mientras Ayuso comparecía ante los empresarios, Sánchez ha vuelto a situar el adelanto electoral y la situación parlamentaria en el centro de su agenda. Entre los asuntos que ha abordado el Gobierno se encuentra también su intención de llevar a la Diputación Permanente los dos decretos de vivienda que fueron rechazados la semana pasada en el Congreso.
La presidenta madrileña ha elegido, en cambio, el escenario empresarial para presentar sus medidas económicas y para defender ante casi 800 representantes de la empresa familiar un modelo basado, según sus propias palabras, en menos impuestos, menos regulación y mayor seguridad jurídica.
El discurso ha terminado con una ovación de más de dos minutos. Ayuso ha abandonado después el escenario tras saludar y conversar con algunos de los asistentes, poniendo punto final a una intervención en la que el mensaje económico y el nuevo escenario político han quedado entrelazados ante uno de los principales foros empresariales del país.