BP obtuvo un beneficio neto atribuible de 7.753 millones de dólares (6.729 millones de euros) en la primera mitad de 2026, lo que supone un incremento del 235% frente al resultado registrado en el mismo periodo del año anterior, según ha comunicado la petrolera británica.
Por su parte, el resultado subyacente de BP ajustado por costes de reposición se situó en el semestre en 8.930 millones de dólares (7.750 millones de euros), un 139% más que en la primera mitad del ejercicio previo.
La facturación de BP alcanzó hasta junio los 123.485 millones de dólares (107.173 millones de euros), un 29,2% superior, con unos ingresos de 70.114 millones de dólares (60.852 millones de euros) entre abril y junio, lo que representa un avance del 47%.
En el segundo trimestre, BP obtuvo unas ganancias de 3.911 millones de dólares (3.394 millones de euros), un 140% más que en el mismo periodo de 2025, mientras que el resultado subyacente ajustado por costes de reposición entre abril y junio aumentó también un 140%, hasta 5.732 millones de dólares (4.975 millones de euros).
Al término del segundo trimestre, la deuda neta de BP se redujo hasta 22.251 millones de dólares (19.312 millones de euros), lo que equivale a un descenso del 14,6%.
“Financieramente, tuvimos un trimestre sólido”, ha resumido Meg O'Neill, consejera delegada de la petrolera, subrayando los progresos de la compañía en el refuerzo del balance y en la simplificación de BP.
No obstante, la directiva, que asumió el mando de BP el pasado mes de abril, ha avisado de que la empresa todavía no explota plenamente su potencial y que el rendimiento de los últimos años se ha quedado por debajo de lo esperado. “No hemos cumplido de forma consistente; hemos amortizado demasiado valor; y nuestros costes y pasivos no son lo suficientemente resilientes en un entorno de precios bajos”, ha apuntado.
En esta línea, O'Neill ha fijado cinco prioridades para lograr un giro profundo en el desempeño y elevar la creación de valor para los accionistas, entre ellas reforzar el balance, simplificar la cartera de BP, invertir con mayor disciplina, potenciar la excelencia operativa e integrar el alto rendimiento y la rendición de cuentas para acelerar la toma de decisiones.
Dentro de estas prioridades, y con el objetivo de simplificar y robustecer BP, la empresa ha llevado a cabo recientemente la desinversión de su refinería de Gelsenkirchen (Alemania), además de pactar la venta de su negocio minorista en Austria y de comunicar ayer su plan de desprenderse de sus operaciones en el mar del Norte en el Reino Unido.
En este contexto, la consejera delegada de BP ha anunciado este martes la intención de la compañía de vender Archaea, el negocio de biogás de BP en Estados Unidos.