La instalación de nuevos centros de datos en España tendría un impacto limitado sobre el precio final de la electricidad, incluso si no se aprueban las obligaciones de suministro renovable que prepara el Gobierno. Así lo calcula un informe de Wood Mackenzie elaborado para la asociación empresarial Spain DC, que estima un encarecimiento del 1,3% en 2030 si se incorporan 3 gigavatios (GW) adicionales de consumo eléctrico procedente de estas instalaciones.
El estudio, fechado el 23 de octubre y al que ha tenido acceso DEMÓCRATA, calcula que el aumento de la demanda elevaría el precio mayorista de la electricidad en 5,6 euros por megavatio hora (MWh). Sin embargo, al incorporar los demás componentes del suministro eléctrico, el incremento del precio final medio se reduciría a 1,5 euros por MWh, equivalente al 1,3%.
La propuesta del Ministerio para la Transición Ecológica exige que estas instalaciones respalden al menos el 80% de su consumo con generación renovable en cada hora del año, una condición cuestionada por los operadores del sector.
El precio mayorista subiría, pero el efecto sobre la factura sería menor
La principal conclusión del citado informe es que el encarecimiento de la electricidad en el mercado mayorista no equivale al aumento que acabarían pagando los consumidores.
Wood Mackenzie calcula que, con 3 GW adicionales de centros de datos en 2030, el precio mayorista alcanzaría los 54,1 euros por MWh, frente a los 48,5 euros previstos en un escenario sin ese consumo adicional. La diferencia es de 5,6 euros.
No obstante, el precio final también incorpora otros conceptos, como los servicios de ajuste del sistema, los peajes de transporte y distribución, los cargos regulados y el impuesto sobre la electricidad.
Según la consultora, algunos de estos costes disminuirían al aumentar el precio mayorista, mientras que otros se repartirían entre un mayor volumen de electricidad consumida.
En concreto, el informe calcula que los 5,6 euros de incremento mayorista quedarían parcialmente compensados por una reducción de 4,2 euros por MWh en otros costes del sistema, antes de considerar las pérdidas eléctricas que afectan al precio final.
La incorporación de los centros de datos también incrementaría un 8% la demanda que contribuye a financiar determinados peajes y cargos, lo que permitiría distribuir parte de los costes regulados entre un mayor consumo.
La electricidad sería más barata en 2030 que en 2026, según las proyecciones
El estudio también prevé una reducción considerable del precio de la electricidad durante los próximos cuatro años, con independencia de que se construyan nuevos centros de datos.
En sus simulaciones, el precio minorista medio pasaría de 176,6 euros por MWh en 2026 a 116,9 euros en 2030 con 3 GW adicionales de consumo de estas instalaciones.
Sin ese incremento de demanda, la previsión para 2030 sería de 115,4 euros por MWh.
Por tanto, los centros de datos reducirían ligeramente la bajada prevista, pero no impedirían que el precio final descendiera en torno a un tercio respecto al nivel modelizado para 2026.
La consultora atribuye esta evolución a distintos factores, entre ellos la reducción esperada del precio del gas, los cambios en los costes de operación del sistema eléctrico y la disminución de determinadas partidas reguladas.
Qué ocurriría si se instalaran 4 GW de centros de datos
Wood Mackenzie también ha calculado el efecto de un despliegue superior al previsto en su escenario central.
Si la nueva demanda alcanzara los 4 GW en 2030, el incremento del precio mayorista sería de 7,9 euros por MWh respecto al escenario sin centros de datos adicionales.
En cambio, el aumento del precio minorista medio se elevaría a 2,7 euros por MWh, equivalente al 2,3%.
El informe confirma así que un mayor consumo eléctrico encarecería progresivamente el suministro, aunque estima un efecto sobre el precio final inferior al observado en el mercado mayorista.