El precio de la vivienda nueva y de segunda mano en España se incrementó un 14,9% en agosto en comparación con el mismo mes de 2025, mientras que se mantuvo estable frente a julio, de acuerdo con el índice Tinsa IMIE General y Grandes Mercados difundido este lunes.
Con este comportamiento, el valor medio de la vivienda se coloca un 2% por encima de los máximos nominales registrados durante la burbuja inmobiliaria de 2007. Sin embargo, si se descuenta la inflación acumulada en casi dos décadas, los precios siguen situándose un 32% por debajo de aquellos niveles máximos.
“En agosto el precio residencial ha registrado una desaceleración en su ritmo de crecimiento de forma generalizada en todos los grupos, que aun así se continúa situando en tasas interanuales intensas superiores al 10% nominal”, ha señalado Cristina Arias, directora del Servicio de Estudios de Tinsa by Accumin.
Por zonas, la costa mediterránea y las áreas metropolitanas concentraron los mayores incrementos interanuales, con repuntes del 17,4% en ambos casos.
Justo detrás se situaron las islas, con un avance del 14,8%, las capitales y grandes ciudades, con un 14,6%, y el resto de municipios, donde los precios subieron un 10,2%. En términos reales, los ajustes oscilan en una horquilla de incrementos de entre el 12,6% y el 5,7%.
En la comparativa mensual, las variaciones de los distintos grupos se movieron en términos nominales entre el -0,9% de las islas y el aumento del 0,6% en la costa mediterránea, “reflejando una estabilización generalizada” durante el mes de agosto, según el documento de Tinsa.
Al descontar el efecto de la inflación, los archipiélagos mantienen el liderazgo en la moderación de precios, reforzando la pauta que se viene observando desde hace varios meses.
La responsable del Servicio de Estudios de Tinsa by Accumin subraya que, pese al buen tono del mercado laboral, la demanda se enfrenta a una merma de su renta disponible por el repunte de la inflación asociado a la guerra en Oriente Medio, entre otros elementos.
“Las compraventas de vivienda en la primera mitad del año se han moderado ante el impacto de la inflación en el poder adquisitivo de los hogares y en los tipos de interés, la incertidumbre geopolítica y la mayor dificultad de acceso a la vivienda. Aun así, el volumen de compraventas e hipotecas continúa situándose en niveles robustos y superiores a la media histórica”, ha apuntado Arias.