El Fondo de Pensiones de Nueva Zelanda, reconocido como el fondo soberano con mejor desempeño a nivel global, ha advertido de que las inversiones en renta variable de la Bolsa de Estados Unidos afrontarán una corrección más adelante, pese al sólido comportamiento registrado en los últimos ejercicios.
“La rentabilidad de las acciones estadounidenses en los últimos dos años es casi el doble de la rentabilidad anualizada de los últimos 20 años, por lo que cabría esperar que en algún momento se produjera una reversión a la media”, ha destacado la consejera delegada de Guardians of New Zealand Superannuation, que administra el fondo, Jo Townsend.
El fondo soberano ha adelantado que prevé cerrar el ejercicio de 2026 con un patrimonio de 94.400 millones de dólares neozelandeses (unos 47.000 millones de euros), lo que implica un incremento interanual de 9.300 millones de dólares neozelandeses (4.650 millones de euros).
En cuanto al rendimiento, el vehículo estatal ha precisado que su rentabilidad alcanzó el 14,17% —descontados los costes y antes de impuestos en Nueva Zelanda— en los 12 meses concluidos el 30 de junio de 2026, batiendo “ampliamente” el 2,71% de las letras del Tesoro a 90 días en ese mismo periodo, aunque quedó un 0,1% por debajo del índice de su cartera de referencia, diseñado por los propios inversores del fondo.
El fuerte avance de los últimos años lleva ahora a anticipar un ciclo con retornos más moderados en la parte de renta variable, lo que ha obligado a recortar la previsión de rentabilidad anual a largo plazo desde el 7,8% hasta el 7,2%.
“Seguiremos siendo evaluados en función de si generamos más valor para los contribuyentes del que se obtendría si el Gobierno utilizara los activos del fondo para amortizar deuda, y de si nuestras rentabilidades a largo plazo superan a las de una estrategia pasiva con un nivel de riesgo equivalente”, ha sostenido Townsend.