La siderúrgica gallega Megasa planea destinar cerca de 300 millones de euros a nuevas inversiones en Portugal, entre ellas la puesta en marcha de producción de electricidad fotovoltaica para abastecer sus dos factorías en el país.
En una nota de prensa, el grupo propietario de Siderurgia Nacional anuncia inversiones “por un valor global superior a 300 millones de euros, entre las que destaca la construcción de una unidad de generación de electricidad fotovoltaica para autoconsumo en las fábricas de Seixal y Maia”.
Según explica la compañía, este proyecto busca “reducir la dependencia del nivel y de la variabilidad de los precios de mercado de la electricidad”, en un contexto marcado por los “conflictos en Oriente Medio y de las transformaciones que se están produciendo en el sistema energético nacional y europeo”.
El grupo con sede en Galicia subraya que la ampliación de las compensaciones del Estado por los costes indirectos de CO2, aprobada por el Gobierno de Luís Montenegro (PSD/CDS-PP), es “de la mayor importancia para el futuro de la industria siderúrgica” en Portugal, en un escenario en el que se está produciendo el “cierre de siderurgias en Europa” y “muchas otras” afrontan un riesgo elevado.
Este apoyo al que alude Megasa consiste en una compensación dirigida a las compañías con uso intensivo de energía, mediante la devolución parcial de los costes de las emisiones indirectas, con el objetivo de ayudarles a soportar el encarecimiento de la electricidad ligado a los costes del carbono.
“Al no poder los gobiernos intervenir en la formación de los precios de la electricidad -que se determinan en el mercado ibérico-, la decisión del Ejecutivo tiene un impacto directo en la mejora de la competitividad de todas las industrias electrointensivas, especialmente la siderúrgica”, destaca Megasa.
La empresa incide en que la energía constituye su segundo “mayor coste de producción”, solo por detrás de la “adquisición de materia prima”, y recuerda que las instalaciones de Seixal y Maia figuran como los dos mayores consumidores de electricidad de Portugal.
El grupo, que se presenta como el cuarto mayor productor siderúrgico europeo en su segmento, alcanza una facturación de 1.800 millones de euros. “Dos tercios de esta cifra, 1.200 millones, proceden de las dos fábricas instaladas en Portugal”, apunta la compañía.