Iustitia Europa, partido que concurre por Madrid a las elecciones generales del próximo 29 de noviembre, ha reclamado al Tribunal Supremo que mantenga íntegramente las medidas cautelares acordadas el pasado 10 de septiembre sobre los efectos electorales de la Ley de Nietos y que desestime el recurso de reposición presentado por la Abogacía del Estado.
La formación ha presentado este miércoles sus alegaciones ante la Sala Tercera del Supremo, dentro del trámite urgente abierto tras la providencia dictada el 6 de octubre. El procedimiento aborda, entre otras cuestiones, el emplazamiento de los potenciales afectados y el recurso planteado por la Abogacía del Estado contra el auto de septiembre.
Iustitia Europa sostiene que el emplazamiento personal de los posibles afectados debe estar vinculado a la existencia de una afección jurídica singular y a la posibilidad real de identificar a cada interesado, conforme a los artículos 21 y 49 de la Ley de la Jurisdicción Contencioso-Administrativa (LJCA).
168.896 expedientes que la Administración tendría que revisar
El principal argumento de la formación se centra en la información aportada por la propia Administración durante el procedimiento. Según Iustitia Europa, la documentación presentada reconoce que ni el Registro de Matrícula Consular ni el Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA) contienen directamente el dato necesario para determinar por qué vía concreta adquirió la nacionalidad cada persona.
Para conocer ese extremo, siempre según la documentación a la que alude el partido, la Administración tendría que revisar individualmente 168.896 expedientes, determinar cómo se resolvió cada uno de ellos y contrastar después esa información con los registros consulares y censales.
Iustitia Europa considera que esta circunstancia resulta determinante para resolver la controversia sobre el emplazamiento. La formación sostiene que la Administración no puede utilizar la dificultad para identificar individualmente a los posibles afectados, derivada de sus propios sistemas de información, para solicitar que decaigan unas medidas cautelares acordadas por el Tribunal Supremo.
«El Gobierno pretende que el Tribunal Supremo pague las consecuencias de una falta de trazabilidad que su propia Administración ha reconocido por escrito», afirma el presidente y letrado de Iustitia Europa, Luis María Pardo.
«Durante años han gestionado las nacionalidades, los registros consulares y las altas censales sin incorporar un dato que ahora resulta esencial, y pretenden utilizar precisamente esa carencia para atacar las cautelares acordadas por el Supremo», añade Pardo, que subraya que los propios informes administrativos señalan la necesidad de revisar individualmente los 168.896 expedientes.
«El problema está en los sistemas de la Administración; la resolución cautelar la ha dictado el Poder Judicial y debe ser respetada y cumplida», sostiene.
El partido separa el emplazamiento de la vigencia de las cautelares
La formación mantiene en sus alegaciones que la cuestión relativa al emplazamiento de los potenciales afectados y la vigencia de las medidas cautelares son dos cuestiones jurídicas diferentes.
En este sentido, Iustitia Europa recuerda que el artículo 49 de la LJCA vincula el emplazamiento personal a la posibilidad de identificar a los interesados y sostiene que la imposibilidad de individualizar actualmente a toda la pluralidad de personas potencialmente afectadas no puede convertirse, por sí misma, en la causa para dejar sin efecto las medidas cautelares.
Pardo considera que permitirlo supondría trasladar al procedimiento judicial las consecuencias de una deficiencia que, según sostiene su formación, se encuentra en los propios registros administrativos.
«Es difícilmente aceptable que el Estado invoque ahora la falta de emplazamiento de personas cuya concreta identificación, según reconoce la propia Administración, exige reconstruir expediente por expediente», afirma.
«El Gobierno no puede convertir una deficiencia de sus propios registros en una ventaja procesal para intentar dejar sin efecto una resolución judicial que le resulta incómoda», añade.
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La convocatoria electoral introduce un nuevo elemento de urgencia
La controversia llega además al Supremo con el proceso electoral ya convocado. Iustitia Europa concurre a las elecciones generales del 29 de noviembre por la circunscripción de Madrid y sostiene que la proximidad de los comicios aumenta la urgencia de la decisión que debe adoptar la Sala Tercera.
El partido señala en sus alegaciones que las medidas cautelares acordadas en septiembre se proyectan ahora sobre un proceso electoral concreto y sobre un censo electoral ya cerrado, por lo que considera especialmente relevante que el Supremo preserve su eficacia mientras resuelve el fondo de la controversia.
La formación ha pedido así al tribunal que desestime íntegramente el recurso de reposición de la Abogacía del Estado y confirme el auto dictado el 10 de septiembre de 2026, manteniendo las medidas cautelares acordadas entonces.
La decisión corresponde ahora a la Sala Tercera del Tribunal Supremo, en un procedimiento cuya resolución adquiere una dimensión añadida por la celebración de las elecciones generales el próximo 29 de noviembre.