El Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA) de cara a las elecciones del próximo 29 de noviembre registra un aumento cercano a las 420.000 personas respecto al que estaba vigente en las últimas generales de julio de 2023, cuando apenas se habían incorporado inscripciones derivadas de la llamada “ley de nietos”.
De acuerdo con las cifras de la Oficina del Censo Electoral, consultadas por Europa Press, el CERA cerrado a fecha 1 de agosto incluía 2.747.688 ciudadanos inscritos, es decir, 419.427 más que los que pudieron ejercer su derecho al voto desde el extranjero en los anteriores comicios generales.
Este repunte supone más del doble del registrado entre las elecciones de 2019 y las de 2023, periodo en el que el censo creció en 197.524 personas. En las elecciones del 10 de noviembre de 2019, el CERA estaba integrado por 2.130.737 electores, una cifra que se elevó hasta los 2.328.261 en la siguiente cita con las urnas.
El fuerte incremento del CERA ha sido cuestionado por formaciones como PP y Vox, que lo vinculan con la obtención de la nacionalidad por parte de descendientes de españoles beneficiados por la disposición adicional de la Ley de Memoria Democrática, conocida como “ley de nietos”, en vigor desde octubre de 2022.
MÁS DE 600.000 NUEVOS ESPAÑOLES
Según los últimos datos difundidos por el Gobierno, hasta el 31 de agosto se habían presentado presencialmente en las oficinas consulares de España en el exterior 1.317.108 solicitudes de opción a la nacionalidad al amparo de la “ley de nietos”. De ese total, se habían aprobado 600.684 y ya se habían formalizado 369.017 inscripciones de nacionalidad.
El pasado 8 de septiembre, el Tribunal Supremo acordó suspender de forma cautelar, hasta que dicte sentencia, el derecho al voto de las personas ya incorporadas al CERA que obtuvieron la nacionalidad por esta vía, salvo que acrediten que sus familiares padecieron exilio. Asimismo, el alto tribunal determinó que las nuevas inscripciones afectadas quedarán en suspenso una vez concluida su tramitación.