El portavoz nacional del PP y vicesecretario de Cultura y Deporte, Borja Sémper, ha calificado de «disparate democrático» la decisión del Gobierno de intentar llevar a la Diputación Permanente los dos decretos de vivienda que el Pleno del Congreso rechazó hace apenas una semana. A su juicio, la maniobra supone abrir «un precedente inquietante» y plantea dudas sobre los límites de la actuación del Ejecutivo después de que la Cámara Baja haya rechazado las medidas.
Sémper ha cuestionado también la argumentación utilizada por Pedro Sánchez para justificar esta vía parlamentaria. El presidente del Gobierno ha defendido que el Parlamento no puede «dar la espalda al pueblo», una afirmación que el dirigente popular ha contrapuesto a la propia legitimidad del Ejecutivo.
«Su legitimidad como presidente se basa en que el propio Parlamento le invistió», ha señalado Sémper, que ha acusado al Gobierno de hacer una utilización «de quita y pon» de la legitimidad del Congreso de los Diputados.
«Hay normas no escritas que impiden hacer todo lo que se puede hacer»
El portavoz del PP ha situado el debate más allá de la discusión sobre la vivienda y ha advertido de las consecuencias que, a su juicio, puede tener normalizar determinadas prácticas parlamentarias.
«En las democracias hay una serie de normas no escritas que impiden a los políticos hacer todo aquello que pueden hacer», ha afirmado. En este sentido, ha planteado qué reacción habría suscitado una actuación similar si el Gobierno y la oposición hubieran intercambiado sus papeles.
«Hemos normalizado muchas cosas en estos últimos años», ha añadido.
La crítica de Sémper se produce después de que el Ejecutivo haya anunciado su intención de utilizar la Diputación Permanente para intentar sacar adelante los decretos de vivienda, después de que el Pleno del Congreso rechazara las normas la semana pasada.
Críticas a una huelga convocada durante la campaña electoral
Sémper también se ha pronunciado sobre la huelga general anunciada por los sindicatos en defensa de las medidas de vivienda. El dirigente popular ha reprochado a las organizaciones sindicales que «se hayan caído de la cama ocho años después» y ha cuestionado que su movilización se produzca ahora y contra la oposición.
El dirigente del PP ha considerado que la utilización partidista del movimiento sindical «hace un flaco favor a la credibilidad de los sindicatos» y ha puesto en duda que la protesta responda en este momento a una defensa de los derechos de los trabajadores.
Sus críticas llegan después de que María Jesús Montero, vicesecretaria general del PSOE y nueva directora de Estrategia de la campaña de Pedro Sánchez, reconociera que la huelga general se convoca «contra la oposición». Para Sémper, esa afirmación confirma que se trata de «obviamente una huelga política».
«Las huelgas que hacen los sindicatos son en defensa de los derechos de los trabajadores», ha recordado.
Sémper ha señalado que durante los últimos años «ha habido motivos más que suficientes para manifestarse en defensa de los derechos de los trabajadores» y ha cuestionado que no se hayan producido movilizaciones de esta naturaleza hasta ahora. Por ello, considera que convocarla durante un proceso electoral responde a «una decisión eminentemente política» y a una intención de favorecer, a su juicio, la acción política de Pedro Sánchez.
La amnistía y el precedente en el Estado de derecho
El dirigente popular también ha recuperado durante su intervención la cuestión de la amnistía, que ha calificado de «profundo error político» y de una decisión que, según ha sostenido, «sienta un precedente a un precio negativo en un Estado de derecho como es el de España».
Sémper ha puesto el foco en la inclusión de la malversación de fondos públicos entre los delitos afectados por la amnistía y ha defendido que se trata de una cuestión que no debería quedar fuera del debate político durante la campaña electoral.
«Hablemos de una vez por todas de los problemas de los españoles»
En el tramo político de su intervención, Sémper ha reclamado dejar atrás una política centrada de manera permanente en las vicisitudes de los propios dirigentes y partidos.
El portavoz del PP ha criticado una dinámica política obsesionada, en sus palabras, con «qué le pasa a Pedro Sánchez, qué le pasa a la izquierda de Pedro Sánchez, qué le pasa a Puigdemont, que si Yolanda Díaz o Gabriel Rufián no».
Frente a esa dinámica, ha reclamado poner el foco en los problemas de los ciudadanos. «Hablemos de una vez por todas de los problemas de los españoles», ha reclamado.
El dirigente popular ha situado esa idea como uno de los ejes del cambio que, a su juicio, debe liderar Alberto Núñez Feijóo, con una política que vuelva a hablar «en términos de ciudadanos» y no de «qué le pasa a los políticos».
Sémper ha cerrado su intervención con un llamamiento a la participación en las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. «Que la gente vaya a votar por tierra, mar y aire», ha pedido, antes de definir los comicios como «una oportunidad de cambio» y «una oportunidad para que España tenga un futuro mejor».