La Comisión Europea ha respaldado este martes la posibilidad de retornar a Marruecos a los menores migrantes no acompañados que permanezcan en Ceuta, siempre que su devolución se realice respetando las garantías específicas que establece el Derecho de la Unión Europea y, en particular, el interés superior del menor.
"Seguimos insistiendo en que la expectativa es que todos los que permanezcan ilegalmente en Ceuta sean retornados", ha señalado en rueda de prensa el portavoz comunitario de Asuntos Internos, Markus Lammert. Bruselas ha valorado además las declaraciones del Gobierno español asegurando que quienes se encuentren irregularmente en la ciudad autónoma no serán trasladados a la Península.
Preguntado expresamente por si ese criterio incluye también a los menores extranjeros no acompañados, Lammert ha señalado que su situación "está regulada por el Derecho de la UE" y ha remitido a las disposiciones de la Directiva de Retorno aprobada en 2008.
Qué exige la UE para devolver a un menor no acompañado
La normativa europea no impide de manera general el retorno de un menor no acompañado, pero establece condiciones específicas antes de ejecutar la expulsión.
La Directiva de Retorno obliga a que, antes de adoptar una decisión, el menor reciba asistencia de los servicios pertinentes teniendo en cuenta su interés superior.
Además, antes de proceder a la expulsión, las autoridades del Estado miembro deben cerciorarse de que el menor será entregado a un miembro de su familia, a un tutor designado o a unos servicios de acogida adecuados en el país de retorno.
Por tanto, el respaldo expresado por Bruselas no implica una devolución automática o colectiva de todos los menores que hayan entrado en Ceuta. Cada retorno debe ajustarse a las garantías previstas en la legislación comunitaria para este colectivo especialmente protegido.
El nuevo reglamento mantiene garantías específicas
Fuentes comunitarias explican que el nuevo reglamento europeo de retorno, acordado el pasado junio por el Parlamento Europeo y el Consejo pero todavía pendiente de su aprobación formal y entrada en vigor, mantiene disposiciones para los menores no acompañados similares a las de la directiva actualmente vigente.
La nueva normativa endurece con carácter general la política europea de expulsiones y contempla la posibilidad de establecer centros de retorno en terceros países, aunque los menores no acompañados quedan excluidos de este tipo de acuerdos.
El texto sí abre la puerta a utilizar controles biométricos para determinar o verificar la edad y contempla la detención de menores únicamente como "último recurso" y durante "el período más breve posible".
Bruselas pide colaboración entre España y Marruecos
La Comisión Europea ha insistido en que espera que España y Marruecos colaboren para que los retornos puedan ejecutarse de manera efectiva y conforme a la legislación europea.
Bruselas también ha tomado nota de la disposición de Marruecos a facilitar el retorno de menores extranjeros no acompañados y ha reiterado su ofrecimiento para "facilitar y apoyar" el proceso.
Al mismo tiempo, la Comisión ha valorado el anuncio de España de aumentar su capacidad de acogida para afrontar la situación de los migrantes llegados a Ceuta y atender lo que el Ejecutivo comunitario define como una "situación humanitaria".
La posición expresada este martes por Bruselas resulta especialmente relevante en el caso de los menores: su condición de menores no impide jurídicamente el retorno a Marruecos, pero obliga a aplicar salvaguardas adicionales antes de ejecutar cualquier devolución.