Italia y España mantendrán durante otros 15 días los controles fronterizos que se aplican mutuamente desde la crisis de Ceuta. Roma ha decidido este martes volver a prorrogar las inspecciones a viajeros procedentes de España al considerar que persisten “altos riesgos para la seguridad interna” y una posible amenaza de “infiltración terrorista”, mientras el Gobierno español ha respondido ampliando también sus controles en las conexiones aéreas y marítimas con Italia hasta el próximo 8 de octubre.
El ministro italiano del Interior, Matteo Piantedosi, ha comunicado a la Comisión Europea y al resto de sus homólogos de la UE la nueva extensión de los controles durante otros quince días.
La decisión se ha adoptado después de que el Comité de Análisis de la Inmigración y la Seguridad Fronteriza italiano examinara este martes la situación. Según el Ministerio del Interior, mantener las restricciones continúa siendo “necesario” porque “persisten altos riesgos para la seguridad interna, así como una posible amenaza de infiltración terrorista”.
España responde y prolonga sus controles hasta el 8 de octubre
El Gobierno español ha adoptado este martes una medida equivalente y ha comunicado a la Comisión Europea la prórroga durante otros 15 días de los controles fronterizos con Italia.
Las inspecciones españolas afectan a los aeropuertos y puertos con conexiones directas con el país transalpino. España las reintrodujo el pasado 8 de agosto, después de la decisión adoptada previamente por Roma, y posteriormente las prorrogó hasta el 23 de septiembre.
Interior considera ahora que “se mantienen las circunstancias que motivaron la adopción de esta medida” y, por ello, ha decidido prolongarla hasta el 8 de octubre.
El departamento deja abierta, no obstante, la posibilidad de modificar ese calendario si cambian las circunstancias que justificaron la reintroducción de los controles.
Una disputa abierta desde la crisis de Ceuta
El origen del enfrentamiento se encuentra en las entradas masivas registradas en Ceuta a finales de julio. El Gobierno de Giorgia Meloni anunció el 31 de julio la reintroducción de controles fronterizos para los viajeros procedentes de España como respuesta a la situación en la ciudad autónoma.
Roma presentó entonces la decisión como una “medida extraordinaria” destinada a “salvaguardar la seguridad nacional” y prevenir posibles repercusiones en territorio italiano.
La medida supuso recuperar los controles en puertos y aeropuertos dentro del espacio Schengen para las conexiones procedentes de España y posteriormente ha sido prorrogada en varias ocasiones.
España respondió el 8 de agosto restableciendo sus propios controles fronterizos con Italia. La decisión de ambos gobiernos de prolongarlos nuevamente mantiene abierta una situación excepcional entre dos socios de la Unión Europea.
Albares: “Es absurdo, inútil y una vergüenza”
La nueva prórroga italiana ha provocado una dura reacción del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, que este martes ha calificado la decisión de Roma de “absurda, inútil y una vergüenza”.
A juicio del jefe de la diplomacia española, mantener los controles “dinamita el espíritu, la filosofía de lo que quiere decir ser socios europeos”.
“No hay ningún riesgo a la integridad o amenaza a la integridad del espacio Schengen por parte de Ceuta y Melilla y eso lo sabe el Gobierno de Italia”, ha afirmado Albares.
El ministro ha acusado a Meloni y a su homólogo italiano de Exteriores, Antonio Tajani, de comportarse más como dirigentes de sus respectivos partidos que como responsables europeos “a la altura de las circunstancias”.
Albares pide a PP y Vox que presionen a sus aliados italianos
Albares ha trasladado además el enfrentamiento al terreno de la política española y ha reclamado al PP y a Vox que intervengan ante sus aliados políticos en Italia para pedir el levantamiento de los controles.
El ministro ha señalado a Tajani por su vinculación con el espacio del Partido Popular Europeo y a Meloni por su proximidad política con Vox.
“Que les trasladen, como yo he hecho en el Consejo de Asuntos Exteriores, que esta medida es una vergüenza, es absurda y es ridícula”, ha reclamado.
Albares ha pedido a ambas formaciones que se sitúen “del lado de los españoles” y no de quienes, según ha sostenido, atacan a España mediante este tipo de decisiones.
España recuerda a Meloni su respuesta durante la crisis de Lampedusa
El ministro de Exteriores también ha recurrido al precedente de la presión migratoria sufrida por Italia para cuestionar la actuación de Roma.
Albares ha asegurado que Italia registra actualmente el doble de entradas irregulares que España y ha recordado la situación vivida en Lampedusa en 2023, cuando la isla italiana recibió un fuerte incremento de llegadas.
Según el ministro, España no respondió entonces cerrando sus fronteras, sino que ofreció solidaridad a Italia y acogió a migrantes procedentes de aquel territorio.
Albares considera que la decisión del Ejecutivo de Meloni responde a razones de “política interna”. “Es vergonzoso y es desde luego un ataque directo a la dignidad de los españoles y la unidad y la solidaridad de los europeos”, ha afirmado. “Europa sin solidaridad no puede existir”, ha concluido.