Este pasado miércoles, una de las grandes tecnológicas, Meta, lanzaba un comunicado informando sobre el acuerdo alcanzado entre la empresa y 52 fiscales generales de Estados y territorios estadounidenses, el cual obligará a transformar la experiencia de los menores en Instagram y Facebook. El pacto, pendiente de aprobación judicial, contempla pagos de hasta 18.000 millones de dólares y abre un precedente que puede acelerar la regulación de las redes sociales en Europa.
Para que Meta abone tal cantidad, se ha condicionado el pago a que Youtube y TikTok abonen un 30% de los 18.000 millones a las administraciones, es decir, 5.400 millones entre YouTube y TikTok o, lo que es igual, 2.700 millones cada una. Si bien estas empresas no están obligadas al pago, lo cierto es que Meta solo pagará el 70% cuantía total (es decir, 12.700 millones de dólares) si Youtube y TikTok no se adhieren al acuerdo.
El acuerdo pactado entre ambas partes llega en un momento clave para Europa. Tal y como viene informando DEMÓCRATA, la eventual regulación europea sobre el acceso de los menores a las redes sociales todavía no ha iniciado su tramitación legislativa formal, además de que la Comisión prevé presentar propuestas después del verano. El marco europeo es más uniforme que el estadounidense, por lo que cabe ver qué medidas adoptarán Meta y la Comisión Europea.
Por ahora, resalta un hecho evidente y es que el acuerdo demuestra que Meta puede establecer medidas restrictivas destinadas a proteger el bienestar mental de los jóvenes cuando así lo considere.
En qué consiste el acuerdo de Meta
El pacto entre Meta y la coalición bipartidista de fiscales generales estatales tiene el objetivo de cerrar las demandas de las autoridades firmantes, cuyo juicio inició en California el pasado 18 de agosto. El acuerdo pactado entre ambas partes servirá para resolver las reclamaciones y las posibles sanciones vinculadas a estos procedimientos, pues contempla la posibilidad de reemplaza una posible futura condena por pagos y obligaciones previamente negociados. Sea como sea, este acuerdo todavía está pendiente de aprobación para ser vinculante y ejecutable judicialmente.
Desde hace tiempo, Meta viene recibiendo demandas de fiscales generales y reclamaciones privadas de familias en las que acusan a la empresa de diseñar Instagram y Facebook con funciones que favorecen el uso compulsivo entre menores, ocultando sus riesgos y recopilando datos de niños de menos de 13 años sin el consentimiento exigido. Por mucho que las autoridades y las familias denuncien a la empresa tecnológica, lo cierto es que Meta ha negado tales acusaciones y cualquier tipo de responsabilidad.
- Cuánto pagará realmente Meta
El pasado 26 de agosto, la compañía ha decidido firmar un acuerdo con 52 fiscales generales cifrado en aproximadamente 18.000 millones de dólares que pagará durante diez años, aunque solo unos 12.700 millones están garantizados. Los cerca de 5.400 millones restantes dependerán de que otras grandes plataformas (YouTube y TikTok) adopten medidas equivalentes y cada una asuma una obligación económica propia de aproximadamente 2.700 millones de dólares.
El pacto obligará a aplicar a los menores de 18 años un límite conjunto de dos horas diarias en Facebook e Instagram, que solo podrá desactivarse con autorización parental. También bloqueará el acceso al contenido entre las 00.00 y las 06.00 horas, silenciará las notificaciones durante el horario escolar y ofrecerá un muro no personalizado y la posibilidad de desactivar la reproducción automática. Además de que Meta ocultará por defecto los "me gusta", bloqueará los filtros de cirugía estética y maquillaje extremo y reforzará la comprobación de edad, las cuentas privadas y las restricciones al contacto de adultos sospechosos. Los mensajes directos quedarán fuera de los límites de tiempo y del bloqueo nocturno.
La mayoría de las obligaciones permanecerá vigente durante diez años y un auditor independiente comprobará su cumplimiento durante los cinco primeros. Las medidas solo se aplicarán en las jurisdicciones estadounidenses firmantes.
Estados Unidos y Europa: dos modelos regulatorios distintos ante las tecnológicas
Para comprender bien el acuerdo pactado entre ambas partes y su posible recepción en la Unión Europea, cabe primero definir los marcos regulatorios de cada una de las partes relativos a la actividad de las grandes empresas tecnológicas en las redes sociales.
Por un lado, Estados Unidos aplica un sistema fragmentado entre el Gobierno federal y los Estados, denominada COPPA, la cual es la principal norma federal sobre menores. Dicha norma obliga a determinados servicios dirigidos a menores de 13 años a obtener consentimiento parental verificable antes de recopilar, utilizar o compartir sus datos, mientras que la Comisión Federal de Comercio (FTC, por sus siglas en inglés) y los fiscales generales estatales pueden exigir su cumplimiento.Así pues, los Estados pueden aprobar protecciones adicionales sobre privacidad, verificación de edad, consentimiento parental, publicidad o diseño de las plataformas.
El resultado es un mosaico de obligaciones diferentes según el territorio, aplicadas normalmente por los fiscales generales mediante leyes estatales de privacidad y protección del consumidor. En este sentido, el acuerdo de Meta pertenece a este modelo: vincula a la empresa con las jurisdicciones participantes, pero no constituye una ley federal aplicable automáticamente en todo el país.
Por otro lado, la Unión Europea aplica un marco más uniforme del que forma parte el RGPD (o Reglamento General de Protección de Datos), el cual regula cómo pueden recopilarse, utilizarse y conservarse los datos personales en los 27 Estados miembros, estableciendo una edad general de 16 años para que los menores puedan consentir por sí mismos el tratamiento de sus datos, aunque permite rebajarla hasta los 13 años (España la ha fijado en 14 años).
A este respecto, la Unión Europea opera mediante el Reglamento de Servicios Digitales (o DSA, por sus siglas en inglés), el cual actúa sobre el funcionamiento de las plataformas exigiendo proteger especialmente a los menores, evaluar y reducir riesgos y prohibiendo la publicidad dirigida a menores basada en perfiles. De tal modo, las empresas tecnológicas quedan obligadas a revisar sistemas que puedan favorecer contenidos dañinos o comportamientos adictivos.
El acuerdo de Meta aumenta la presión sobre Bruselas
Finalmente, este jueves, la eurodiputada Laura Ballarín, del grupo S&D en el Parlamento Europeo, ha registrado una pregunta prioritaria para que la Comisión explique si considera suficientes las medidas aceptadas por Meta en Estados Unidos y qué actuaciones prepara para evitar que los usuarios europeos reciban una protección menor. También pregunta si la futura Ley de Equidad Digital prohibirá los diseños adictivos y manipulativos.
De tal modo, Ballarín ha defendido que "Europa no puede aceptar una protección más débil para los niños, niñas y jóvenes que la que se les ofrece en Estados Unidos. Necesitamos normas vinculantes a escala de la UE que vayan más allá de los compromisos voluntarios asumidos por las distintas plataformas".
- Bruselas ya investiga el diseño adictivo de Instagram y Facebook
La iniciativa resulta especialmente significativa porque Bruselas concluyó preliminarmente en julio que el desplazamiento infinito, la reproducción automática, las notificaciones y los sistemas de recomendación de Instagram y Facebook podrían vulnerar la DSA. El acuerdo estadounidense demuestra que Meta puede limitar precisamente esas funciones, por lo que ofrece a la Comisión un argumento adicional para exigir medidas comparables en Europa.
Por lo tanto, la sanción contra Meta sienta un precedente en Europa con la posiblidad de que la Comisión exija medidas correctoras mediante la DSA, mientras prepara para el último trimestre de 2026 la Ley de Equidad Digital, destinada a regular prácticas como los patrones oscuros, la personalización abusiva y los mecanismos que buscan prolongar el tiempo de uso.
Una prohibición europea para todos los menores de 18 años sigue siendo poco probable. El panel de expertos de la Comisión propone un límite común por debajo de los 13 años, con excepciones supervisadas, y permite que los Estados establezcan edades superiores. España defiende elevar el umbral hasta los 16 años, por lo que el acuerdo de Meta puede reforzar esa posición.
Bruselas exige a Meta compromisos permanentes en Europa
Durante la tarde del jueves 27 de agosto, la Comisión Europea ha reclamado que las protecciones para los menores no estén limitadas a cinco o diez años, si no que sean más extensas. Así lo ha afirmado Thormas Regnier, portavoz de la Comisión, cuando ha afirmado que "Si ofreces compromisos en Europa, son para todo el futuro: no están limitados en el tiempo. Aquí tenemos una legislación en vigor (que se debe) cumplir". De igual manera, Regnier ha confirmado que Bruselas mantiene contactos con Meta y considera insuficientes sus actuales controles parentales y de tiempo de uso. Por separado, Polonia ha solicitado una multa de 250 millones de euros contra la compañía por no frenar anuncios fraudulentos y desinformación.
La reacción también se ha extendido fuera de Europa, llegando incluso hasta Corea del Sur, país el cual ha pedido que estas medidas se apliquen mundialmente. Por otro lado, Meta y Roblox se han comprometido en Filipinas a reforzar la verificación de edad, los controles parentales y los límites de uso. Y, finalmente, China, India, Malasia e Indonesia estudian restricciones similares, mientras que TikTok, Snapchat y YouTube continúan implicadas en demandas promovidas por familias y distritos escolares estadounidenses pendientes por resolver.