Al menos tres niños han perdido la vida y varias personas han resultado heridas este jueves tras un ataque llevado a cabo por la coalición militar encabezada por Arabia Saudí contra un municipio de la provincia de Taiz, en el suroeste de Yemen.
Según la información difundida por la agencia de noticias SABA, controlada por los rebeldes hutíes, la ofensiva ha provocado, además de las víctimas, importantes desperfectos en viviendas de Tarirá, una localidad situada en el distrito de Waziyá.
En paralelo, una torre de telecomunicaciones en la zona de Rahida, en el distrito de Jadir, en la misma provincia, también ha sido blanco de ataques, lo que ha causado heridas al menos a dos personas, entre ellas una mujer de edad avanzada, así como daños en casas cercanas.
El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) ha cifrado en al menos nueve los menores fallecidos por la reanudación de las hostilidades en Yemen, después de que la insurgencia hutí iniciara el pasado 3 de septiembre una ofensiva en el oeste del país que, ha advertido, “hunde aún más en la crisis” a más de doce millones de niños.
Desde el inicio de esta campaña militar, el grupo fundamentalista ha logrado notables avances sobre el terreno, entre ellos el control de la ciudad de Moca y de las áreas próximas al estrecho de Bab el Mandeb, lo que supone un duro revés para las autoridades internacionalmente reconocidas y respaldadas por Arabia Saudí.
Estos progresos refuerzan la capacidad de los rebeldes para influir en el tráfico marítimo en Bab el Mandeb –algo que ya han prometido que no harán–, un paso cuya relevancia se ha incrementado a raíz de las alteraciones en el tránsito por el estrecho de Ormuz tras la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán.
El escenario actual amenaza con hacer saltar por los aires la tregua acordada en 2022, tras años de guerra y pese a los esfuerzos de mediación de Naciones Unidas para alcanzar un pacto de paz que ponga fin al conflicto iniciado en 2014, que ha sumido al país en una de las crisis más graves a nivel internacional.