Estados Unidos y Canadá fracasan en cerrar un pacto y seguirán los aranceles del 50%: Ottawa responde dólar por dólar

Los gravámenes entraron en vigor a medianoche en Washington tras fracasar las negociaciones. Mark Carney suspende las conversaciones y anuncia represalias equivalentes sobre productos estadounidenses

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo canadiense, Mark Carney Europa Press/Contacto/Christopher Katsarov

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo canadiense, Mark Carney Europa Press/Contacto/Christopher Katsarov

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Los delegados de Estados Unidos y Canadá no han conseguido cerrar este viernes un nuevo pacto comercial, por lo que se activarán aranceles del 50% sobre determinados productos procedentes de Canadá, tras varias semanas de intensas rondas de diálogo entre ambos gobiernos.

“Desde el principio hemos reconocido que Estados Unidos ha cambiado y que no volveremos a nuestra antigua relación. Nuestro Gobierno comprendió, antes que muchos otros, que Estados Unidos está modificando todas sus relaciones comerciales, imponiendo aranceles a sus aliados más cercanos y cobrando por el acceso a su enorme mercado”, ha esclarecido el primer ministro canadiense, Mark Carney, en un comunicado oficial.

"Injustos y antieconómicos"

La medida se ha adoptado después de que las modificaciones de última hora planteadas por Washington fueran calificadas como “injustos, antieconómicos y ponían en duda la fiabilidad de cualquier acuerdo”, según recoge la nota oficial.

De acuerdo con informaciones previas de la agencia Bloomberg, que citaba a fuentes próximas a las conversaciones, las partes consideraban que las negociaciones “iban por buen camino” y que Estados Unidos había aceptado recortar los aranceles sobre los vehículos canadienses hasta el 15% y rebajar al 25% los aplicados al acero y al aluminio, dos de los puntos más conflictivos en los últimos meses. Sin embargo, ese entendimiento preliminar se vino abajo en el tramo final y no se concretó un consenso definitivo.

“A medianoche, Estados Unidos tiene previsto imponer un arancel del 50% a productos canadienses por un valor aproximado de 28.000 millones de dólares (casi 24.000 millones de euros). Canadá aplicará aranceles equivalentes, dólar por dólar, para proteger a nuestros trabajadores y empresas. En los próximos días, el Gobierno presentará medidas adicionales para apoyar a los trabajadores y las empresas canadienses, sumándose a los casi 25.000 millones de dólares (21.300 millones de euros) en ayudas proporcionadas durante los últimos 18 meses”, ha anunciado el mandatario canadiense.

A comienzos de esta misma semana, la Administración estadounidense se mostraba dispuesta a recortar a la mitad los actuales gravámenes del 50% sobre ciertas compras de aluminio y acero de origen canadiense, aunque la presión de los lobbies industriales llevó a reconsiderar esa rebaja y a plantear nuevos límites. En el esquema de cupos que se barajaba, cualquier volumen de importaciones que superase un umbral fijado quedaría sometido de nuevo al tipo general del 50%.

“El acuerdo con Canadá avanza”, declaró Trump a los periodistas este viernes. “Solo hago buenos acuerdos --acuerdos mucho mejores para Estados Unidos, tanto con Canadá como con México”, agregó.

En paralelo, Washington buscaba restringir aún más la entrada de automóviles fabricados en Canadá, lo que ha forzado a ambas delegaciones a mantener reuniones en la sede del Departamento de Comercio estadounidense para tratar de concretar los últimos flecos, después de que Trump denunciara un “trato discriminatorio” hacia las ventas canadienses.

Negociaciones complejas

Mientras tanto, Ottawa no ha conseguido su meta de abaratar los aranceles sobre la madera ni de lograr la retirada completa de la amenaza de nuevos gravámenes del 50% planteados por Trump el pasado mes de julio.

Los contactos se han desarrollado apenas unas horas antes de que Estados Unidos comenzara a cobrar los aranceles del 50%, que se aplican a importaciones canadienses por unos 20.000 millones de dólares (17.280 millones de euros).

El presidente estadounidense había anunciado el miércoles un retraso de tres días en la entrada en vigor de esos aranceles, que debían haberse aplicado desde el jueves, tras un entendimiento según el cual se retomaría la construcción del oleoducto Keystone XL, destinado a conectar Nebraska con Alberta.

Paralelamente, el vicepresidente JD Vance ha defendido la política proteccionista desde una planta siderúrgica en Ohio, destacando los beneficios de las tarifas para la industria nacional de fabricación de metales. Por su parte, sectores de la industria siderúrgica estadounidense han advertido de que cualquier exención o rebaja tarifaria a Canadá pondría en riesgo las inversiones y el empleo local.

Ottawa responde dólar por dólar

Los gravámenes entraron en vigor a medianoche en Washington tras fracasar las negociaciones. Mark Carney suspende las conversaciones y anuncia represalias equivalentes sobre productos estadounidenses

Estados Unidos ha impuesto aranceles del 50% a productos canadienses por valor de unos 20.000 millones de dólares después de que las negociaciones entre ambos países fracasaran en el último momento.

Las tarifas entraron en vigor a las 00:01 de Washington, las 06:01 de la España peninsular. El primer ministro canadiense, Mark Carney, respondió suspendiendo las conversaciones y anunciando que Ottawa igualará los gravámenes estadounidenses dólar por dólar.

 Qué productos estarán afectados

La medida alcanza aproximadamente al 5% de las exportaciones anuales de Canadá a Estados Unidos.

Entre los productos afectados aparecen bebidas alcohólicas, palos de hockey, determinados materiales de construcción, prendas textiles y artículos sanitarios. La orden fue aprobada por Trump utilizando la sección 338 de la Ley Arancelaria de 1930.

Por qué fracasó el acuerdo

El representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, responsabilizó a Canadá y afirmó que Ottawa rechazó cerrar el pacto en los términos que, según Washington, ya habían sido acordados.

Carney ofreció una versión diferente. El primer ministro aseguró que Estados Unidos introdujo cambios de última hora que Canadá consideró injustos, antieconómicos y difíciles de aceptar.

Canadá suspende las negociaciones

Carney ha ordenado el regreso a Ottawa de los negociadores y afirma que no existen nuevas conversaciones programadas. Canadá prepara tarifas equivalentes sobre productos estadounidenses y medidas de apoyo a los trabajadores y empresas afectados.

El intercambio bilateral de bienes y servicios alcanzó aproximadamente 880.000 millones de dólares el año pasado. Canadá envía a Estados Unidos alrededor del 72% de sus exportaciones de bienes, lo que convierte al mercado estadounidense en un destino difícil de sustituir a corto plazo.

El futuro del T-MEC, en peligro

La escalada llega en un momento delicado para el tratado comercial entre Estados Unidos, México y Canadá. Washington ha iniciado contactos formales con México, pero la suspensión de las negociaciones con Ottawa abre una nueva etapa de incertidumbre.

El T-MEC continúa vigente, pero las decisiones unilaterales y las represalias dificultan su revisión y deterioran la confianza entre los tres socios.

Los mercados deberán medir ahora el alcance de la respuesta canadiense, los productos estadounidenses seleccionados y la posibilidad de que la disputa se extienda a sectores inicialmente excluidos.