El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha comunicado este jueves nuevas sanciones contra tres ciudadanos y nueve empresas y organismos de Cuba, entre los que figura el Ministerio de Construcción, dentro de la estrategia de presión de la Administración Trump sobre las autoridades cubanas y del mantenimiento del bloqueo al país caribeño.
Las personas incluidas en la nueva lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) están relacionadas con el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), entidad que ya había sido objeto de sanciones por parte de Washington.
Se trata de su vicepresidenta, Noemí Rabaza; su directora para Norteamérica, Leima Martínez; y el presidente de la organización, el diputado Fernando González Llort, quien estuvo encarcelado en Estados Unidos durante 15 años junto a otros cuatro cubanos por presunto espionaje.
Asimismo, la OFAC ha incorporado a la lista negra a cuatro compañías del sector metalúrgico y minero de la isla que, según el Gobierno estadounidense, operan “en beneficio del régimen”: Acinox Comercial, Geominsal, Metalcuba y Empresa de níquel comandante Ernesto Che Guevara.
A estas se añaden el Ministerio de Construcción y la Agencia de Contratación a Representaciones Comerciales SA, encargada de suministrar mano de obra cubana a firmas extranjeras con presencia en el país y que, de acuerdo con Washington, ha “retenido más del 90% de los salarios pagados” por estas empresas a sus trabajadores cubanos.
De forma paralela, la OFAC ha extendido las sanciones a Coratur SA, Transimport y Consumimport, tres sociedades que operan bajo el paraguas del Grupo Empresarial del Comercio Exterior (GECOMEX), igualmente sancionado por las autoridades estadounidenses.
El ministro de Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, ha criticado que estas medidas responden al “propósito deliberado” de Estados Unidos de perjudicar la economía nacional e impedir que el Gobierno pueda garantizar los servicios esenciales a la ciudadanía.
“En particular, obstaculiza la transportación de contenedores con alimentos, medicinas y dispositivos médicos, mayormente adquiridos por pymes privadas cubanas”, ha señalado en sus redes sociales.
En sus declaraciones, ha vuelto a responsabilizar al secretario de Estado, Marco Rubio --de ascendencia cubana-- y a su “fracasada obsesión contra Cuba” de impulsar unas sanciones que recaen sobre recursos “de por sí en una situación crítica producto del bloqueo” impuesto por Washington.