El aspirante ultraderechista del Partido Liberal (PL) a la Presidencia de Brasil e hijo del exmandatario Jair Bolsonaro, Flávio Bolsonaro, ha descendido por primera vez por debajo del umbral del 50% de los apoyos, al situarse en el 49,58%, con el 64,81% de las urnas contabilizadas en esta primera vuelta de las elecciones brasileñas.
Al mismo tiempo, su contrincante y jefe de Estado saliente, Luiz Inácio Lula da Silva, suma por ahora el 42,25% de las papeletas. Si esta dinámica se mantiene, ninguno de los dos candidatos alcanzaría la mayoría absoluta exigida para ser proclamado directamente, lo que conduciría a una segunda vuelta, fijada para el próximo 25 de octubre.
Las cifras aún provisionales proceden del escrutinio de 323.539 secciones electorales de un total de 499.248 habilitadas por el Tribunal Superior Electoral (TSE), máxima autoridad encargada de organizar y supervisar la cita en las urnas.
De acuerdo con el último parte oficial, la participación alcanza el 79,08%, con un 1,8% de votos en blanco y un 2,77% de papeletas nulas. En Brasil, el sufragio es voluntario a partir de los 16 años y pasa a ser obligatorio para los ciudadanos de entre 18 y 70 años.