La oposición venezolana ha reaccionado con extrema prudencia ante el acuerdo anunciado de madrugada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mediante el cual Washington obtendrá el control de una quinta parte de las reservas de crudo del país a cambio de una amplia inversión internacional destinada a reimpulsar la golpeada industria petrolera nacional.
El exvicepresidente de la Asamblea Nacional opositora, Juan Pablo Guanipa, ha reclamado una “lectura calmada” de un entendimiento que, a su juicio, podría resultar decisivo para el devenir político y económico de Venezuela.
Guanipa admite que es necesario “explotar y agregar valor” a las vastas reservas de petróleo del país y que, para ello, se requiere de forma “evidente” la llegada de “una cuantiosa inversión privada extranjera”. No obstante, advierte de que este esfuerzo será estéril si la población no percibe “beneficios directos” derivados del mismo.
“Si vemos nuevos trabajos, más inversión, más ingresos y un nuevo repunte económico, este acuerdo contará con un espaldarazo. Pero si no lo vemos, poco a poco, se producirá un repudio popular”, ha alertado esta figura destacada de la oposición, pendiente aún de la postura que adopten los dos principales referentes de la corriente crítica contra el Gobierno venezolano, María Corina Machado y Edmundo González.
El dirigente opositor ha reiterado además su rechazo frontal a la actual presidenta encargada, Delcy Rodríguez, a la que señala como continuidad directa del chavismo. “Mientras tengamos a la gente que destruyó el país, se está construyendo un rascacielos con pilares de barro”, ha señalado en un mensaje difundido en redes sociales.
En esta línea, ha insistido en que “la única manera de verdaderamente reactivar a largo plazo la economía venezolana y hacer que este acuerdo beneficie a ambas partes es con una elección libre que lleve a un gobierno representativo, a reglas claras de juego, a estado de derecho, a instituciones que permitan manejar nuestros recursos de manera transparente y en beneficio de la nación”.
Exigir claridad sobre los términos del acuerdo
El partido de Guanipa, Unión y Cambio, ha asumido una posición semejante en un comunicado oficial en el que insta al Ejecutivo a “explicar a todo el país y ante la Asamblea Nacional, el alcance, los términos y condiciones” del pacto, al tratarse de un “contrato de interés nacional” que, “en consecuencia debe ser visto y tratado de acuerdo a nuestra Constitución”.
La formación subraya en cualquier caso la necesidad de garantizar el “mantenimiento de la propiedad del petróleo para los venezolanos” y recalca que “la explotación del petróleo es el bienestar del pueblo venezolano”.
El excandidato presidencial Henrique Capriles, también integrante de Unión y Cambio, ha incidido en que “necesitamos desesperadamente inversión, empleo estable y bien pagado, recuperar la economía, estabilidad, acabar con la inflación y una política económica que permita a los venezolanos un ingreso familiar digno y recuperar la capacidad de ahorro”.
A su juicio, “la realidad de un país empobrecido y con un Gobierno de facto, no es un gobierno elegido por los venezolanos. Somos un país petrolero y el petróleo sigue siendo la gran palanca para impulsar todo y diversificar y hacer crecer nuestra economía”, ha remarcado.
Capriles considera, sin embargo, que el anuncio “deja muchas preguntas sin respuestas” y critica la “opacidad” del Ejecutivo. “Hay que recordar una y otra vez que los que destruyeron PDVSA son los mismos que siguen en el poder y que no van a reconstruir nada”, ha avisado, reclamando “gente nueva y sin vicios” para encargarse de la gestión.
El dirigente opositor ve “obvio” que Estados Unidos “busca defender los intereses de su país y de sus conciudadanos” y recalca que se trata de “nuestro petróleo”. En este sentido, plantea: “Hay que preguntar ¿cuál es el alcance del acuerdo petrolero? ¿Cuál es su base legal en función de lo que establece nuestra Constitución? ¿Qué vamos a recibir los venezolanos? ¿Qué vamos a entregar los venezolanos y en qué condiciones?”.
Capriles apunta directamente a Delcy Rodríguez, Jorge Rodríguez y Diosdado Cabello, a quienes acusa de estar “inhabilitados para comprometer la riqueza y reservas de nuestra nación únicamente con la idea de sostenerse en el poder”.