El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha asumido este miércoles la autoría de nuevos ataques contra posiciones e infraestructuras petrolíferas situadas en territorio ruso, presentándolos como “respuesta” a los recientes incidentes registrados en el mar Negro y que atribuye a Moscú, entre ellos el hundimiento de un buque, dos fallecidos y varios desaparecidos.
“Ucrania solo responde a todos los ataques rusos contra nuestra gente”, ha comenzado Zelenski su mensaje en redes sociales, acompañándolo de imágenes de los últimos bombardeos sobre instalaciones petroleras en Perm, Samara y Astracán.
“En las últimas 24 horas, nuestros guerreros han golpeado cuatro objetivos que ayudan a Rusia a financiar y llevar a cabo su cruel guerra cruel (...) También hay una respuesta en el mar Negro”, ha señalado el mandatario ucraniano, reforzando así el carácter de represalia de estas operaciones.
El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas ha precisado que los ataques en la región de Samara han alcanzado una quincena de tanques de almacenamiento, varios tramos de oleoductos y una estación de carga de productos petrolíferos, con el objetivo de mermar la capacidad logística y económica rusa.
Las autoridades militares ucranianas han subrayado que se trata de complejos de procesado de petróleo y gas en Samara, a donde llega crudo procedente de Tartaristán, Siberia Occidental y otras zonas productoras de petróleo del interior de Rusia, lo que convierte estas infraestructuras en un nodo clave de la red energética del país.
“En esta instalación se mezcla petróleo con alto y bajo contenido de azufre procedente de distintos yacimientos para formar la variedad de exportación Urals, que representa hasta el 50% del volumen total de las exportaciones petroleras rusas”, ha destacado el Estado Mayor en un comunicado, subrayando la relevancia estratégica de estos objetivos.
Respecto a las instalaciones de Astracán, las fuerzas ucranianas han confirmado daños en dos plantas de purificación de gas y en una unidad de destilación secundaria. Se trata de uno de los mayores centros mundiales de producción de azufre de gas, un componente esencial en la fabricación de explosivos y pólvora.
En la víspera, el presidente ucraniano se desmarcó de cualquier participación de Kiev en el ataque sufrido por dos buques cerca de las costas búlgaras del mar Negro y apuntó de forma directa a la responsabilidad de Rusia en estos incidentes.
La situación en el mar Negro se ha tensionado de nuevo, después de que dos embarcaciones fueran alcanzadas por ataques con drones a unas 80 millas de la costa de Bulgaria. El impacto provocó el hundimiento del “Alfa Watan”, con bandera de Togo, cuya tripulación ha sido dada por desaparecida por los servicios de rescate de Varna, así como un incendio en el carguero “Able”, con pabellón de Palaos. Los 18 marineros de este último barco consiguieron abandonar la nave y fueron auxiliados por un ferri búlgaro, resultando dos de ellos heridos.