El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha acusado a cinco personas que, según la Fiscalía, trabajaban para una red vinculada a los servicios de inteligencia rusos dedicada a organizar ataques, labores de vigilancia y asesinatos selectivos. Los cinco acusados permanecen en libertad y fuera del alcance de las autoridades estadounidenses.
La acusación, desclasificada en un tribunal federal de Manhattan, sostiene que la red actuaba al menos desde 2024 y que sus objetivos incluían a disidentes rusos y personas consideradas adversarias de Moscú. Tres de los acusados afrontan además cargos específicos por conspiración para cometer asesinatos por encargo.
Entre las operaciones investigadas figura un supuesto intento de reclutar a personas en Estados Unidos para vigilar y matar a un disidente ruso que reside en el área de Washington. El FBI afirma que logró frustrar ese plan antes de que se ejecutara el asesinato.
Los cinco acusados permanecen huidos
Los principales acusados son Yuri Khrameev, antiguo coronel de los servicios de inteligencia rusos; su hijo Kirill Khrameev, al que la Fiscalía identifica como miembro del FSB; Oemis Romagoza Durruthy, ciudadano cubano residente en Rusia; Yaidel Delgado Suarez, también cubano; y Angel Eduardo Castro, ciudadano venezolano.
Según el Departamento de Justicia, los cinco están acusados de participar en una conspiración para financiar terrorismo, un delito que puede acarrear hasta 20 años de prisión. Yuri Khrameev, Suarez y Castro afrontan además un segundo cargo por conspiración para cometer un asesinato por encargo, castigado con hasta diez años de prisión.
La investigación ha sido dirigida por la División de Contrainteligencia del FBI en Nueva York, con apoyo de la oficina de Washington y del Departamento de Seguridad Nacional. La Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York se encarga de la acusación.
La red también habría actuado en Europa
La acusación no limita las actividades atribuidas a la red a territorio estadounidense. El Departamento de Justicia de Estados Unidos sostiene que sus integrantes participaron también en operaciones dirigidas contra personas e infraestructuras de países europeos considerados aliados de Ucrania.
Uno de los episodios descritos tuvo lugar en Lituania. Según el expediente, miembros de la red habrían reclutado a un ciudadano estadounidense para desplazarse hasta el domicilio de una persona identificada como objetivo, fotografiar el lugar y recopilar información antes de una posible acción posterior.
La investigación también vincula a Oemis Romagoza Durruthy con operaciones en República Checa y Lituania durante 2024. La Fiscalía sostiene que coordinó desplazamientos, alojamiento y otros elementos logísticos para personas que posteriormente participaron en esas actividades.