EEUU admite “déficits estratégicos” de munición y casi 29.000 millones gastados en la guerra de Irán

Un informe del Pentágono cifra en casi 29.000 millones el coste de la guerra de Irán y alerta de “déficits estratégicos” de municiones y graves daños.

4 minutos

Añadir DEMÓCRATA en Google

Pregunta a FREN

Publicado

4 minutos

Más leídas

La oficina de supervisión interna del Pentágono ha difundido este lunes un informe monográfico sobre la guerra de Irán que supone el primer balance oficial del Departamento de Defensa acerca de las pérdidas de material e infraestructuras estadounidenses sufridas durante la operación 'Furia Épica' (OFE). El documento cifra el coste en casi 29.000 millones de euros y alerta de “déficits estratégicos” en el arsenal de municiones, además de “cuellos de botella” en su reposición.

Según detalla la Oficina del inspector general del Departamento de Defensa en un informe de 44 páginas al que ha tenido acceso Europa Press, el “coste estimado” por el Pentágono asciende a “33.400 millones de dólares (28.919 millones de euros) a 29 de junio”, por lo que no incluye las operaciones desarrolladas durante buena parte del verano. De esa cantidad, más de dos tercios --22.300 millones de dólares ó 19.312 millones de euros-- corresponden a “municiones consumidas”.

El texto admite, no obstante, “retos” a la hora de cuantificar con precisión los recursos destinados a esta guerra, dado que “el Congreso no asignó findos específicamente”. “La ausencia de una partida presupuestaria específica para la OFE dificulta el cálculo del “coste” total de dicha operación”, explica el informe.

El cálculo tampoco incorpora los gastos asociados a “reparar la infraestructura dañada”, ya que el Departamento de Defensa “aún no ha definido cuál será su futura postura en la región, cómo construirá sus bases ni qué porcentaje de los costes de construcción sufragarán los aliados y socios”. “Tampoco contempla repercusiones económicas más amplias, como el aumento de los precios del combustible derivado del cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán”, añade la oficina del inspector.

El documento recuerda igualmente que la Casa Blanca remitió al Congreso el 24 de junio una petición de fondos extraordinarios por 87.600 millones de dólares (casi 75.900 millones de euros), de los que 67.100 millones de dólares (más de 58.100 millones de euros) se destinan al Pentágono “destinados principalmente a cubrir las necesidades de la OFE”.

Menos de un mes después, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, advirtió ante los legisladores de que, sin ese paquete suplementario, el Departamento de Guerra (DoW) podría afrontar déficits graves que pondrían en riesgo su capacidad para abonar las nóminas del personal militar, sustituir parte del equipamiento y las municiones consumidos en operaciones de contingencia y sostener misiones globales consideradas esenciales.

En paralelo, el inspector general suma a la factura los 113 millones de dólares (97,9 millones de euros) en gastos comunicados por el Departamento de Estado a 2 de junio, entre ellos 79,2 millones de dólares (68,6 millones de euros) en “contingencias derivadas del conflicto, tales como gastos de evacuación para el personal del Departamento y sus familiares, ciudadanos estadounidenses y nacionales de terceros países que cumplían los requisitos”. A esto se añade un “coste estimado” de 184 millones de dólares por los daños sufridos en instalaciones diplomáticas estadounidenses en Irak, Kuwait, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos.

“Déficits estratégicos” de municiones y presión sobre la industria

El órgano fiscalizador del Pentágono subraya el peso que han tenido las municiones en el gasto total, un capítulo cuya disponibilidad se ha convertido en una de las principales críticas a las fuerzas estadounidenses durante la operación 'Furia Épica'. Pese a ello, en la víspera el jefe del Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM), Brad Cooper, afirmó que “no está en absoluto preocupado” por una posible falta de existencias.

El informe del Inspector General, citando a la Oficina del subsecretario de Defensa para Adquisiciones y Sostenimiento (OUSWAS), sostiene que “el consumo de municiones durante la OFE ha provocado déficits estratégicos en el inventario y ha puesto de manifiesto cuellos de botella en la base industrial para el reabastecimiento de municiones”.

En respuesta a estas tensiones, el documento señala que el Departamento “está trabajando para agilizar los procesos de adquisición y reducir los plazos de producción, así como para acumular reservas de materiales críticos, componentes y municiones seleccionadas”.

Pérdidas humanas y daños materiales en Oriente Próximo

Más allá del desembolso vinculado a la ofensiva contra Irán, el informe detalla también el balance de bajas y destrucción ocasionado por la guerra, con 18 militares fallecidos y más de 400 heridos, además de la destrucción total o parcial de decenas de aeronaves y centenares de edificios en bases estadounidenses repartidas por Oriente Próximo.

“El Departamento de Guerra ha informado de que, entre el 28 de febrero y el 30 de junio, siete miembros de las Fuerzas Armadas estadounidenses murieron en combate y otros siete fallecieron en incidentes no hostiles durante las operaciones de combate de la OFE”, indica el texto, que añade que “otros cuatro militares murieron en combate en el mes de julio”. Asimismo, “417 militares resultaron heridos en combate” hasta el 30 de junio.

La oficina calcula en “más de 50.000” los efectivos de las Fuerzas Armadas desplegados en apoyo de la operación y “por toda el área de responsabilidad” del Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM), con el objetivo de “reducir la vulnerabilidad de las tropas y mantener la capacidad de combate”.

En cuanto a los daños en infraestructuras, el informe, apoyándose en datos del CENTCOM, apunta que “durante el conflicto, los ataques iraníes dañaron y destruyeron cientos de edificios y estructuras en bases estadounidenses situadas en Kuwait, Bahréin, Qatar, los Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Irak, Omán y Jordania”.

“Además, decenas de aeronaves estadounidenses resultaron destruidas o dañadas durante la operación”, concluye la oficina del inspector general del Pentágono, que concreta un total de 57 aparatos afectados, más de la mitad de ellos drones MQ-9 ISR, un modelo que ha sido derribado en numerosas ocasiones por las fuerzas iraníes.

Hola, soy Fren. ¿Cómo te ayudo?