El Ejército de Estados Unidos sostiene que la cúpula del grupo yihadista Estado Islámico en Nigeria ha sido “degradada de forma significativa” durante las operaciones conjuntas ejecutadas en mayo por Washington y Abuya. Al mismo tiempo, ha confirmado que la mayoría de los militares estadounidenses desplazados al país africano ya han abandonado territorio nigeriano.
El jefe del Mando África de Estados Unidos (AFRICOM), Dagvin Anderson, destacó los “recientes éxitos” frente al grupo yihadista en Nigeria y reiteró que “la cúpula de Estado Islámico ha quedado degradada de forma significativa” en el país, tras admitir que en el continente africano persisten “amenazas críticas” para la seguridad.
“La cúpula local se ha visto afectado, pero también su red global, lo que limita su capacidad de comunicación”, explicó, antes de recalcar que “entender los puntos críticos de presión es importante para centrar los limitados recursos de Estados Unidos de cara a obtener un impacto no solo local, sino también a nivel del continente y a nivel internacional”.
En esta línea, subrayó que las autoridades nigerianas “han estado muy activas” desde las operaciones conjuntas de mayo, con decenas de intervenciones posteriores en el estado de Borno, en el noreste del país. “Siguen persiguiendo objetivos por su cuenta”, afirmó en una comparecencia ante la prensa tras asistir esta semana a la Conferencia Africana de Jefes de Defensa en Angola.
“Eso es precisamente lo que estamos analizando, qué áreas ofrecen el mayor retorno y permiten que se genere este tipo de impulso para que los socios puedan abordar estas amenazas por sí mismos”, añadió Anderson, que incidió en que las operaciones coordinadas en la cuenca del lago Chad contribuyeron “a nivel global” a golpear las redes de Estado Islámico.
El alto mando estadounidense precisó que Washington ya ha retirado “gran parte de las fuerzas que participaron en dicha operación”, aunque recalcó que Estados Unidos “mantiene la colaboración que Nigeria solicitó para seguir compartiendo información de inteligencia y profundizando en el entendimiento necesario para llevar a cabo estas difíciles tareas”.
“Estado Islámico es una organización terrorista internacional que tiene ramas en el continente”, recordó, al tiempo que subrayó que las autoridades estadounidenses “pueden ayudar a informar y colaborar con fuerzas locales para abordar a las filiales de Estado Islámico que existan a nivel local, también entendiendo cómo eso afecta a la red” para “tener un impacto en la amenaza terrorista en Somalia, Mozambique y otros lugares”.
En este contexto, remarcó la importancia estratégica de Nigeria en estos esfuerzos, al considerar que “es un país grande y muy capaz”. “Tiene una economía fuerte, una población grande y educada, un Ejército muy capacitado”, señaló el responsable del AFRICOM, quien se mostró partidario de “brindar apoyo en materia de Inteligencia y facilitar el intercambio de información” para reforzar las operaciones antiterroristas.
“Así pues, creo que, de cara al futuro, este es un ejemplo de cómo buscamos colaborar con nuestros socios para ayudarlos a ser más eficaces, aportando únicamente las capacidades únicas de Estados Unidos que les permitan ser efectivos en esta lucha”, remachó Anderson.
Paralelamente, el Ejército nigeriano informó el lunes de que varios “altos cargos” del grupo yihadista Estado Islámico en África Occidental (ISWA) se han rendido ante las autoridades en el marco de las últimas operaciones desarrolladas en Borno, que han permitido además el rescate de más de un centenar de civiles.
El noreste de Nigeria continúa siendo el foco principal de las actividades de Boko Haram y de su escisión, ISWA, aunque en los últimos años la violencia se ha extendido a otras zonas del norte y del noroeste, alimentando la preocupación por la expansión de redes y bandas armadas y su impacto sobre la población civil.