El ministro de Defensa de Alemania, Boris Pistorius, junto con el primer ministro de Baden-Wurtemberg, Cem Ozdemir, han reclamado la puesta en marcha sin demora de un procedimiento para ilegalizar a la formación ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) en determinados estados del este del país.
En una columna conjunta difundida por el diario “Frankfurter Allgemeine Sonntagszeitung”, ambos responsables políticos reclaman que las actuaciones judiciales se dirijan específicamente contra las estructuras regionales del partido en Turingia, Sajonia, Sajonia-Anhalt y Brandeburgo, a las que atribuyen una evidente orientación etnonacionalista.
En su análisis, los autores sostienen que dentro de AfD coexisten dos vertientes: un ala nacionalista clásica, susceptible de confrontación en el terreno político, y una corriente etnonacionalista que, a su juicio, vulnera de forma directa el orden constitucional.
Al mismo tiempo, subrayan que el proceso de ilegalización resulta jurídicamente factible, al estar amparado tanto por el acervo probatorio reunido como por la propia Constitución. “Confiamos en que el Tribunal Constitucional tome las decisiones correctas de forma independiente y soberana”, afirman en el texto.
En el sistema alemán, solo el Gobierno federal o las dos cámaras del Parlamento están facultados para solicitar la prohibición de un partido político. No obstante, la idea no cuenta por ahora con el apoyo imprescindible, debido a las profundas dudas expresadas por la alianza conservadora CDU/CSU, principal socio de la coalición gubernamental, sobre la idoneidad de este camino.
El ministro del Interior, Alexander Dobrindt, ha defendido hasta el momento la necesidad de levantar un cordón sanitario en torno a AfD para impedir su acceso a los gobiernos de cualquier “estado alemán”, en vez de impulsar una prohibición total de la formación.
La propuesta se enmarca en el fuerte avance de AfD en el este del país, donde encabeza con claridad las encuestas de intención de voto en varios estados federados, con especial protagonismo en Sajonia, que celebrará elecciones regionales en septiembre.
La Oficina Federal para la Protección de la Constitución (BfV) catalogó en 2025 a AfD como una “organización extremista de derechas” que persigue fines incompatibles con la democracia, tras elaborar un informe de más de 1.000 páginas. Hasta entonces, esta calificación se aplicaba únicamente a sus estructuras en Turingia, Sajonia y Sajonia-Anhalt.
Según el organismo, el objetivo de la formación es “excluir a ciertos grupos de población de la participación equitativa en la sociedad, someterlos a un trato desigual e inconstitucional y, por consiguiente, asignarles un estatus legalmente devaluado”.