El ex candidato presidencial y actual senador brasileño Flávio Bolsonaro sostiene desde su exilio en Miami que planificó y ejecutó por su cuenta su salida de Brasil para esquivar una previsible orden de detención, y afirma que no revelará cómo logró abandonar el país tras cruzar varios Estados sudamericanos antes de entrar en Estados Unidos.
“Fui yo solo. No hubo ayuda de absolutamente nadie, de ningún Gobierno”, ha declarado el político conservador de 45 años en su primera entrevista al diario “The New York Times” después de haberse fugado la semana pasada.
“Cómo llegué hasta aquí me lo llevaré a la tumba”, ha remarcado, desmintiendo así la versión aportada al mismo periódico por cargos estadounidenses que aseguraban que su desplazamiento en un avión privado habría sido gestionado por representantes de la Casa Blanca y autorizado de forma directa por el presidente Donald Trump.
El dirigente abandonó Brasil tras recibir la notificación de la Justicia que le exigía entregar sus pasaportes al término de las elecciones presidenciales, en el marco de una causa por blanqueo de capitales relacionada con una presunta financiación extranjera de su campaña. El senador perderá su fuero parlamentario a comienzos de 2027 y ha denunciado reiteradamente ser víctima de una persecución política por parte del Tribunal Supremo del país.
“Ya sé que el resultado final habría sido mi encarcelamiento”, ha manifestado, al considerar inevitable su condena si se quedaba en territorio brasileño, y ha puesto como ejemplo los 27 años de prisión impuestos a su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, por el intento de golpe de Estado de 2023.
El parlamentario ha explicado que la decisión de marcharse la adoptó de forma repentina junto a su esposa la mañana posterior a su derrota en las urnas, tras mantener una reunión con su padre en Brasilia.
Su marcha suma a otro integrante del clan Bolsonaro a la vida en el exterior, después de que su hermano Eduardo Bolsonaro se estableciera igualmente en Estados Unidos tras ser condenado en Brasil por presionar a la Administración de Trump para que influyera en los procesos judiciales que afrontaba su padre.
INSISTE EN QUE LA VICTORIA DE LULA FUE “MATEMÁTICAMENTE IMPOSIBLE”
Aunque los organismos electorales internacionales, observadores independientes y las principales figuras de su propio partido han avalado la limpieza de los comicios y reconocido el triunfo del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, Flávio Bolsonaro ha reiterado, sin aportar pruebas, que la derrota fue “matemáticamente imposible”, acusando al entramado institucional de favorecer a la izquierda.
En sus declaraciones al diario neoyorquino, ha extendido sus denuncias de fraude al sugerir irregularidades en el centro de totalización de votos y ha vuelto a cargar contra la ampliación del horario de votación decidida por las autoridades a causa de las malas condiciones meteorológicas.
Washington ha otorgado a Bolsonaro y a sus familiares un estatus migratorio de carácter humanitario que les permitirá permanecer al menos un año en territorio estadounidense.
Desde Estados Unidos, el dirigente opositor ha adelantado que pretende apoyar desde la distancia iniciativas legislativas en Brasil como una amnistía para los condenados por los asaltos a las instituciones de enero de 2023 —entre ellos su padre— y la rebaja de la edad de responsabilidad penal, y no ha cerrado la puerta a presentarse de nuevo a la Presidencia en caso de que se convoquen nuevas elecciones.