El Ejecutivo italiano ha decidido este lunes extender otros 15 días la suspensión del acuerdo de Schengen sobre libre circulación, de modo que continuará aplicando controles en sus fronteras a los viajeros que lleguen desde España, en pleno pulso diplomático entre Madrid y Roma por la gestión de la entrada masiva de migrantes en Ceuta el pasado 30 de julio.
Tal y como recoge la agencia italiana ADN Kronos, el Ministerio del Interior de Italia ha aprobado esta prórroga, una medida excepcional en el marco de la libre circulación en la UE, que será comunicada oficialmente a las instituciones comunitarias en las próximas horas.
Según la misma fuente, el titular de Interior italiano, Matteo Piantedosi, trasladó la decisión a su homólogo español, Fernando Grande-Marlaska, durante una “constructiva conversación telefónica”, en la que explicó que Roma respalda su postura en las conclusiones del Comité de Análisis de la Inmigración y la Seguridad Fronteriza.
Para las autoridades italianas, se mantienen las circunstancias que motivaron la reintroducción, el pasado 1 de agosto, de los controles a los vuelos y barcos procedentes de España, si bien valoran “las iniciativas ya emprendidas por España, junto con la Unión Europea, para que la situación en esa zona pueda encaminarse hacia una próxima normalización”.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha pronunciado este lunes sobre estos controles, afirmando que no tienen “ningún sentido”. En una entrevista en la Cadena Ser, recogida por Europa Press, ha recordado que España colaboró con Italia en la acogida de migrantes llegados a la isla de Lampedusa y ha insistido en la importancia de la solidaridad.
Sánchez también ha criticado la carta firmada por 22 líderes europeos, entre ellos Meloni, en la que se cuestiona la política migratoria del Gobierno español, y ha reiterado que siempre ha defendido que los países de primera línea que afrontan la llegada de migración irregular, como España e Italia, requieren “la solidaridad de los países centroeuropeos y del norte de Europa”.
En respuesta a la decisión de Roma, el Gobierno español acordó restablecer de forma recíproca los controles Schengen para los viajeros que entren desde Italia hasta el próximo 7 de septiembre. Fuentes del Ejecutivo habían apuntado que esta restricción podría levantarse antes si las autoridades italianas daban marcha atrás, algo que finalmente no se ha producido.