La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA) ha advertido este jueves de que una "presión económica sin precedentes" la ha llevado a acumular un déficit de 80 millones de dólares (algo más de 71,7 millones de euros) que "amenaza su sostenibilidad a largo plazo". Pese a ello, el organismo ha avanzado que estudia ajustes para asegurar la continuidad de sus servicios y ha recalcado que seguirá cumpliendo con su mandato a pesar de las dificultades.
La agencia ha explicado que mantiene en marcha sus programas de educación, atención sanitaria, ayuda de emergencia y protección en todas las áreas donde opera (Gaza, Cisjordania, Jordania, Líbano y Siria). Sin embargo, ha admitido que la prolongada escasez de fondos y la incertidumbre sobre la financiación futura han deteriorado la calidad de algunas de estas prestaciones, incluso después de años de recortes presupuestarios y medidas de ahorro destinadas a preservar el empleo.
En este contexto, la UNRWA está revisando sus operaciones para ajustarlas tanto a las necesidades de la población refugiada como a la situación actual sobre el terreno, subrayando que su prioridad seguirá siendo la población más vulnerable, con especial atención a mujeres, niñas y jóvenes. "La UNRWA no se está desmantelando", ha precisado el organismo de Naciones Unidas, que ha añadido que todavía no se ha tomado ninguna decisión sobre eventuales cambios en su plantilla o en su despliegue operativo.
El organismo ha señalado que una posible reducción de personal solo se contemplaría en el caso de que la situación financiera y las condiciones operativas no dejaran otra opción viable. En su comunicado, la agencia también ha reconocido el fuerte impacto que cualquier decisión en este sentido tendría sobre sus cerca de 28.000 empleados, sus familias y las comunidades a las que atienden.
Por ahora, entre las medidas de contención ya puestas en marcha figura una disminución del 20 por ciento de la jornada semanal de prestación de servicios, aplicada desde enero de 2026, una decisión que busca proteger los puestos de trabajo y sostener la atención básica.
Recursos insuficientes e imprevisibles
El organismo ha recordado que, aunque la Asamblea General de Naciones Unidas amplió de forma amplia su mandato en diciembre de 2025, los fondos disponibles para llevarlo a cabo siguen siendo "insuficientes e imprevisibles". En esta línea, ha remarcado que solo la Asamblea General está facultada para modificar o retirar dicho mandato y ha instado a los Estados miembros, a los países de acogida y a los socios a mantener el diálogo y las consultas.
"La UNRWA no puede cumplir todas las responsabilidades que se le han encomendado sin los recursos necesarios", ha avisado la agencia, que ha reclamado "urgentemente" a los donantes una financiación estable y sostenida para evitar un mayor deterioro de sus servicios y salvaguardar los derechos y el bienestar de los refugiados palestinos.
Por último, el organismo ha advertido de que "ninguna otra organización" cuenta en estos momentos con la capacidad de proporcionar ayuda humanitaria y servicios esenciales a una escala comparable, en particular en Gaza. De este modo, una reducción del apoyo internacional implicaría, a su juicio, trasladar una carga aún mayor a las comunidades más vulnerables de la región y podría intensificar la inestabilidad.