Lula vota en Brasil y plantea las elecciones como una elección entre "democracia y barbarie"

El presidente brasileño y candidato a la reelección por el Partido de los Trabajadores ha depositado su voto este domingo en São Bernardo do Campo y se ha mostrado confiado en conseguir un nuevo mandato. Lula ha prometido respetar el resultado de las urnas y ha defendido también una reforma del Tribunal Supremo. Los últimos sondeos sitúan su duelo con Flávio Bolsonaro muy ajustado y apuntan a una probable segunda vuelta el 25 de octubre

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El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, en un acto de campaña en Rio de Janeiro Fabio Teixeira/ZUMA Press Wire/d / DPA

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El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ha votado este domingo en São Bernardo do Campo, en el área metropolitana de São Paulo, presentando las elecciones como una decisión sobre dos modelos contrapuestos de país. "El pueblo va a tener que elegir entre fortalecer el régimen democrático o la barbarie", ha afirmado el candidato del Partido de los Trabajadores (PT), que también ha contrapuesto "desarrollo o atraso" y crecimiento económico frente a retroceso. Lula se ha mostrado convencido de sus posibilidades de victoria y ha asegurado que respetará el resultado de las urnas.

El principal rival del mandatario es Flávio Bolsonaro, senador del Partido Liberal (PL) e hijo del expresidente Jair Bolsonaro. La elección llega profundamente polarizada y con ambos candidatos separados por márgenes estrechos en los últimos estudios demoscópicos. Reuters señala que Lula parte con una ligera ventaja en varios sondeos, pero sin tener garantizada la mayoría absoluta de los votos válidos necesaria para resolver la presidencia en primera vuelta.

Lula carga contra las armas, las milicias y el caso Banco Master

Después de depositar su papeleta, Lula aprovechó su comparecencia ante los medios para lanzar nuevas críticas contra algunas de las cuestiones que han marcado la campaña. "Brasil no irá hacia delante facilitando la venta de armas", afirmó antes de añadir que el país tampoco avanzará "con milicianos" ni con la "orgia" que, según sus palabras, rodea el escándalo del Banco Master. El presidente defendió que el futuro del país debe construirse con "seriedad" y "dignidad" de sus gobernantes.

El caso Banco Master se ha convertido en uno de los asuntos recurrentes de la campaña y afecta políticamente a diferentes ámbitos de poder. Flávio Bolsonaro está siendo investigado por posibles irregularidades relacionadas con la financiación de "Dark Horse", una película sobre su padre, además de por sus vínculos con personas relacionadas con el banco. La existencia de investigaciones no implica culpabilidad y las responsabilidades deberán determinarse en sede judicial.

Propone cambiar el sistema de elección de los jueces del Supremo

Lula ha aprovechado también la jornada electoral para abrir otro debate de calado: una posible reforma del Tribunal Supremo Federal (STF). El presidente ha defendido revisar tanto el procedimiento de elección de sus integrantes como la duración de sus cargos y ha pedido una mayor presencia de mujeres en la máxima instancia judicial del país. Según explicó después de votar, cualquier cambio debería abordarse tras escuchar previamente a juristas y especialistas.

El dirigente del PT también ha cuestionado que el cargo pueda utilizarse para acumular grandes fortunas y ha comparado la función de juez del Supremo con una actividad que exige una especial dedicación al servicio público. Su propuesta supondría abrir una discusión institucional de gran alcance, ya que actualmente los magistrados del STF son nombrados por el presidente de la República, necesitan la aprobación del Senado y pueden permanecer en el cargo hasta alcanzar la edad de jubilación obligatoria.

Lula vota acompañado de sus principales aliados

El candidato del PT ha depositado su voto en la Escuela Estatal João Firmino Correia de Araújo, uno de los centros en los que tradicionalmente participa en las elecciones desde São Bernardo do Campo, ciudad estrechamente ligada a su trayectoria política y sindical. Lula ha estado acompañado, entre otros, por su candidato a vicepresidente, Geraldo Alckmin, además de Simone Tebet, Marina Silva, Fernando Haddad y Márcio França.

La jornada supone la séptima candidatura presidencial de Lula y su intento de conseguir un cuarto mandato al frente del país. El dirigente brasileño, de 80 años, afronta la elección después de una campaña marcada por la polarización con el bolsonarismo, la preocupación por el coste de vida, la seguridad y diversos escándalos que han afectado a los dos grandes bloques políticos.

Los sondeos dejan abierta la segunda vuelta

Una de las últimas encuestas publicadas antes de la votación, elaborada por CNT/MDA, otorgaba a Lula un 43,1% de intención de voto, frente al 38% de Flávio Bolsonaro. Cuando se contabilizan únicamente los votos válidos, excluyendo blancos, nulos e indecisos, el presidente alcanza el 47,8%, mientras su rival se sitúa en el 42,1%. Lula quedaría así 2,2 puntos por debajo del 50% necesario para resolver la elección este domingo, aunque una encuesta no permite anticipar por sí sola el resultado final.

El estudio fue realizado mediante 2.007 entrevistas presenciales entre el 30 de septiembre y el 2 de octubre, con un margen de error de 2,2 puntos porcentuales y un nivel de confianza del 95%. En un hipotético segundo turno, CNT/MDA sitúa a Lula con el 47,3% y a Bolsonaro con el 43,1%, un escenario igualmente ajustado dentro de los márgenes estadísticos del estudio. Otros sondeos publicados en la víspera también reflejan una carrera estrecha entre los dos principales candidatos.

Más de 158 millones de brasileños llamados a votar

Las elecciones de este domingo van mucho más allá de la Presidencia. 158,7 millones de personas están habilitadas para votar y deben escoger también gobernadores, senadores y diputados federales y estatales. En conjunto están en juego más de 1.650 cargos en una jornada que renovará completamente la Cámara de Diputados y dos tercios del Senado, además de los gobiernos de los 26 estados y del Distrito Federal.

Las urnas permanecen abiertas entre las 8.00 y las 17.00 horas de Brasilia y el recuento comenzará inmediatamente después. Para ganar la Presidencia en primera vuelta, un candidato necesita más de la mitad de los votos válidos. Si ninguno alcanza ese umbral, los dos aspirantes más votados volverán a enfrentarse el domingo 25 de octubre, fecha fijada oficialmente por el Tribunal Superior Electoral para una eventual segunda vuelta.

Brasil llega así a una de sus citas electorales más ajustadas de los últimos años. Lula pretende prolongar el ciclo del PT y presenta la votación como una defensa de su proyecto democrático y social, mientras Flávio Bolsonaro busca devolver al bolsonarismo al Palacio de Planalto. Las encuestas dibujan un escenario abierto y hacen probable una segunda vuelta, pero serán los votos emitidos este domingo los que determinen si Brasil necesita regresar a las urnas dentro de tres semanas.