El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha rechazado la dimisión que le ha ofrecido el ministro del Interior, Laurent Nuñez, tras los disturbios registrados durante el fin de semana en varias ciudades del país. El mandatario le ha pedido que continúe en el cargo y prepare nuevas medidas para frenar los saqueos y restablecer el orden público.
La oferta de renuncia se produjo después de una jornada de protestas que el sábado 17 de octubre derivó en episodios de violencia, ataques contra edificios y establecimientos comerciales y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. La gestión policial de los disturbios ha situado al titular de Interior bajo presión política.
Las protestas estuvieron relacionadas con el encarecimiento del coste de la vida y el deterioro de los servicios públicos. Aunque una parte de las movilizaciones transcurrió pacíficamente, en distintas ciudades se produjeron saqueos, daños materiales y enfrentamientos con la Policía.
Macron ha optado por mantener a Nuñez al frente del ministerio para preservar la continuidad de la cadena de mando de la Policía y de los cuerpos de seguridad. La decisión llega mientras el Gobierno trata de responder a las consecuencias de los altercados y a las críticas por su actuación.
El presidente condenó el domingo las escenas de violencia y vandalismo registradas durante las protestas. También pidió analizar si hubo fallos de inteligencia o de preparación policial antes de los disturbios.