Las autoridades de Nepal han actualizado este sábado el balance de víctimas de las graves inundaciones registradas la semana pasada en el norte del país, junto a la frontera con China, y sitúan ya en 1.344 el número de fallecidos, mientras casi 5.000 personas siguen en paradero desconocido más de una semana después del desastre.
El último recuento difundido por la Policía nepalí mantiene la cifra de muertos en 1.344, entre ellos 302 menores de edad, y eleva a 8.962 el número de heridos. Las autoridades han indicado además que cerca de un millar de cuerpos han sido ya enterrados de forma oficial.
En cuanto a las personas aún no localizadas tras la riada del 26 de agosto, las fuentes oficiales de Nepal hablan de 4.886 desaparecidos, de los cuales 606 serían ciudadanos extranjeros.
Al balance facilitado por el Gobierno nepalí se añaden los datos procedentes de China, que contabiliza al menos 31 fallecidos y alrededor de 531 desaparecidos en su territorio. Con estas cifras combinadas, el desastre deja por ahora en torno a 1.375 muertos y más de 5.400 desaparecidos entre ambos países.