El ministro de Asuntos Exteriores de Turquía, Hakan Fidan, ha vuelto a subrayar el carácter estrictamente defensivo del acuerdo de Defensa de La Meca, en el que también participan Arabia Saudí y Pakistán. Durante una rueda de prensa conjunta en Ankara, ha recalcado que Ankara no permitirá que se inicien ofensivas desde el extranjero con tropas turcas y ha indicado que ya “se han completado los trámites necesarios” para elevar el pacto al Parlamento turco.
Fidan ha explicado que el mecanismo previsto en el acuerdo se activa únicamente cuando uno de los Estados firmantes es objeto de una agresión externa. “Si un país que forma parte del acuerdo es atacado, se le apoya para su defensa. No se trata de un acuerdo de ataque”, ha puntualizado el jefe de la diplomacia turca, remarcando que el texto se basa en la defensa recíproca si alguno de los miembros resulta víctima de un ataque.
En la misma línea, ha insistido en que la función de Turquía dentro de este marco pasa por “brindar apoyo” a cualquier Estado parte que sufra una agresión, sin que ello suponga carta blanca para que el Ejército turco cruce fronteras con el objetivo de lanzar ofensivas en territorio ajeno.
“Esto no es un acuerdo de ataque. Turquía no enviará sus tropas al territorio de otro país para lanzar un ataque allí. Es un acuerdo de defensa”, ha recalcado, cerrando así la puerta a interpretaciones que presenten el pacto como una herramienta para operaciones ofensivas.
Al hilo de las críticas internas, Fidan ha denunciado que “la retórica política barata que a veces surge aquí no se corresponde con la realidad”, en referencia a los discursos que cuestionan la naturaleza del acuerdo o le atribuyen fines distintos a los recogidos en el texto.
En cuanto al aumento de la tensión en Oriente Próximo, el ministro ha asegurado que el Gobierno turco está “haciendo todo lo posible para resolver esta situación a través de la paz y el diálogo”, defendiendo una salida negociada a la crisis regional.
Estas manifestaciones se producen después de que las fuerzas de la coalición encabezada por Arabia Saudí, que respalda al Gobierno reconocido internacionalmente de Yemen, hayan informado de ataques contra más de 80 “objetivos militares legítimos pertenecientes a la milicia terrorista hutí”, entre ellos “emplazamientos de misiles balísticos”, en diversas áreas del norte y el oeste del país bajo control rebelde. La coalición ha presentado estas operaciones como una respuesta directa a las agresiones hutíes contra los aeropuertos saudíes de Riad y Abha.