El presidente de Ceuta, Juan Vivas (PP), regresó de su reciente visita institucional a Bruselas sin lograr que las instituciones comunitarias se comprometieran de forma explícita a impulsar medidas contra Marruecos por la entrada masiva registrada en la frontera del Tarajal.
El dirigente autonómico ha manifestado este viernes que confía en “que haya respuesta” por parte de la Unión Europea, ya que, según ha explicado, las autoridades con las que se entrevistó comparten su diagnóstico sobre lo ocurrido los días 30 y 31 de julio.
Durante sus reuniones con la Comisión Europea, el Parlamento y otros organismos comunitarios, Vivas trasladó que lo sucedido fue, básicamente, “una utilización” de la presión migratoria por parte del reino alauita para “poner en jaque” la integridad de Ceuta.
Nadie cuestionó su relato de la crisis
El presidente ceutí ha indicado que ninguno de sus interlocutores europeos rebatió su relato de los hechos. En la comparecencia celebrada en el Palacio Autonómico para detallar el resultado de su viaje, ha señalado que percibió “mucha receptividad y mucha comprensión”.
Vivas ha explicado que reclamó a las instituciones europeas “un pronunciamiento claro e inequívoco acerca de que Ceuta y Melilla son España y, por tanto, Europa”, que “esas fronteras se tienen que respetar y que si no se respetan es difícil que pueda haber con ningún país relaciones fructíferas de cooperación”.
Respecto a la posibilidad de que la UE adopte sanciones económicas, revise la cooperación con Marruecos en distintos ámbitos o impulse otras fórmulas de presión diplomática, el presidente ha optado por la cautela. “Creo que en eso hay que ser respetuoso. Nosotros fuimos a plantear la situación. Nos oyeron, hubo receptividad, comprensión. Y espero que haya respuesta”, ha señalado.
Objetivos del viaje y demandas a la Unión Europea
Vivas ha detallado que su desplazamiento al centro político de la UE perseguía dos grandes metas: exponer “la versión del Gobierno de la Ciudad” sobre lo ocurrido y sobre la situación actual, y pedir “su implicación y apoyo para cumplir con varios objetivos”.
Esos propósitos, ha indicado, deberían materializarse con la ayuda extraordinaria de 115 millones de euros anunciada por Europa para Ceuta. “En los próximos meses nos indicarán si esta receptividad se concreta y se convierte en medidas determinadas”, ha añadido.
Entre las prioridades del Ejecutivo autonómico figura que la ciudad “recupere cuanto antes la normalidad”, que “evitar que se vuelva a repetir” un episodio similar y “atender la emergencia humanitaria”. Además, pretende que lo vivido suponga “un antes y un después”.
Para avanzar hacia ese escenario, Vivas ha pedido a la UE que inste a Marruecos a aceptar el retorno de todas las personas que permanecen en Ceuta desde la entrada masiva. Ha planteado a la Comisión Europea la creación de un grupo de trabajo que agilice la repatriación de menores no acompañados conforme al Pacto de Migración y Asilo, insistiendo en que la prioridad debe ser “el reagrupamiento familiar”.
Ese reagrupamiento, ha precisado, se articularía en tres niveles: primero, con la familia; si no existe, con un tutor; y, en última instancia, con una institución de acogida. Vivas ha reiterado que “Marruecos debe tener capacidades para montar (centros de acogida). Si tiene capacidad para organizar un mundial de fútbol, debe tener capacidad para atender a sus menores”.
Asimismo, el Gobierno ceutí ha pedido a la UE que refuerce “las condiciones de seguridad en las fronteras en cuanto a medios, materiales y técnicos” y que se garantice la presencia estable en Ceuta y Melilla de Frontex y de la Agencia Europea de Asilo.
El dirigente popular también ha solicitado activar “los mecanismos reglamentarios y financieros de los que dispone la Unión Europea, que son muy importantes, para que la UE se convierta en adelante en una palanca, en una fortaleza para la seguridad, estabilidad y desarrollo de Ceuta”.
Vivas ha recalcado que en Bruselas defendió el mismo planteamiento que ya había expuesto en Madrid y que mantiene “desde el primer día”. “Nosotros no hemos tenido cambios de evaluación ni de posicionamiento respecto de lo que ha ocurrido”, ha señalado, en alusión al Ejecutivo central.
El presidente ceutí mantiene que Marruecos está detrás de la crisis migratoria. Como ya expuso ante la Comisión Europea, sostiene esa tesis, sobre todo, “porque es imposible que una operación de esta envergadura, de más de 80.000 personas, se pueda llevar a cabo sin que Marruecos lo sepa y sin que Marruecos lo consienta”.