El PSOE estudia concurrir al Senado con otras formaciones progresistas en las elecciones generales del 29 de noviembre. La dirección socialista analiza esta fórmula para evitar que el PP revalide su mayoría absoluta en la Cámara Alta, según confirman a DEMÓCRATA fuentes del PSOE tras lo avanzado en este sentido este viernes por El País, que apuntaba que Ferraz espera a conocer la configuración del Frente Amplio para iniciar los contactos formales sobre las candidaturas.
Por qué una candidatura conjunta puede cambiar el reparto
La estrategia responde al sistema electoral del Senado. En las circunscripciones provinciales se eligen cuatro senadores, pero cada elector puede votar a un máximo de tres candidatos. Las candidaturas son individuales a efectos de votación y escrutinio, y el ciudadano puede escoger nombres de distintas formaciones. Las circunscripciones insulares, Ceuta y Melilla tienen reglas específicas.
Una candidatura compartida permitiría concentrar el respaldo de diferentes electorados sobre los mismos candidatos. Así, la izquierda podría mejorar sus posibilidades frente al PP, aunque la suma de los votos de los partidos por separado no garantiza que todos sus electores respalden después los nombres de una coalición.
El precedente de Ibiza y Formentera
La fórmula cuenta con una experiencia reciente. En las generales de 2023, PSOE, Sumar, Esquerra Unida y Ara Eivissa concurrieron juntos y lograron un senador, arrebatando ese puesto al PP.
Ese precedente sirve ahora de referencia para explorar nuevos pactos. Su extensión dependerá de que las formaciones acuerden los candidatos y las condiciones de las alianzas antes de cerrar las listas del 29N.